Universidad de Chile sigue sin exhibir su calidad en la Liga de Primera 2026. Ello quedó demostrado en la derrota 2-1 ante Huachipato, la que acentuó las críticas sobre el conjunto estudiantil.
Uno de los que reaccionó a la caída azul fue Alejandro Lorca. El reconocido relator expresó su desazón por el rendimiento del club de sus amores en los micrófonos de Balong Radio.
Y, específicamente, se dirigió hacia tres jugadores del cuadro universitario. Para él, no pasaron la prueba en el sur del país: todos los mencionados fueron titulares en Talcahuano.
“Me sorprenden varias cosas, asumiendo que estamos recien en el segundo partido y que aún falta, que aún debe mejorar“, comenzó señalando el fanático de Universidad de Chile.
“Me sorprende, primeramente, el nivel individual de algunos jugadores, muy bajo. No me gustó (Franco) Calderón, encontré paupérrimo lo de Nicolás Ramírez, bajísimo. Encontré pobrísimo lo de (Javier) Altamirano“, agregó.
Un caso que le irrita en Universidad de Chile
Finalmente, el abogado cuestionó duramente lo hecho por Francisco Meneghini con una pieza en específico. Una de las joyas del plantel laico no está en su mejor momento.
“(Lucas) Assadi pinceladas siempre geniales, pero pinceladas. Si tú después de tantos esfuerzos y técnicos que pasaron, Gustavo Álvarez le da la función en la que mejor se desempeña, ¿para qué cambiarlo?“, reflexionó.
“Sigue siendo un tipo que cuando agarra la pelota es desequilibrante, pero me llama la atención que Paqui (Meneghini) haya modificado esa idea, lo haya sacado de su lugar y ahora deambule como uno más”, cerró.
En resumen:
- Franco Calderón: El relator admitió que el central argentino no ha logrado dar la seguridad necesaria, viéndose superado por la movilidad de los delanteros acereros.
- Nicolás Ramírez: Fue el más criticado por el comunicador, quien calificó su actuación como “paupérrima” y “bajísima”, apuntándolo como uno de los responsables de la fragilidad defensiva.
- Javier Altamirano: El volante creativo tampoco se salvó de los dardos: “Encontré pobrísimo lo de Altamirano”, sentenció Lorca, cuestionando su nula influencia en la generación de juego.
