Como adelantamos a primera hora de este sábado 3 de enero, Universidad de Chile por fin pudo cerrar la contratación de Eduardo Vargas para convertirse en el primer refuerzo del 2026.

Cuando los hinchas azules estaban perdiendo la paciencia por la falta de nuevos jugadores en la U, la negociación con Turboman llegó a buen puerto.

En el Centro Deportivo Azul están felices con la vuelta del goleador azul en la Copa Sudamericana que los universitarios ganaron en 2011, sin perjuicio de esta gran vuelta, los laicos van por más.

La salida de casi todos los delanteros del 2025 dejó un vacío que la U decidió llenar con dinamita pura. En el CDA saben que para romper la sequía de títulos y competir en la Sudamericana ante Palestino, no basta con un nombre. Por eso, el “Operativo Gol” ahora tiene dos nuevos objetivos:

La gerencia universitaria liderada por Manuel Mayo, está trabajando hace varias semanas en el fichaje de Juan Martín Lucero, delantero con pasado en Colo Colo y que viene del Fortaleza de Brasil. La U busca el préstamo del atacante y esperan que todo se resuelva en los próximos días.

Octavio Rivero es una verdadera obsesión para Universidad de Chile

La tercera es la vencida: Octavio Rivero

La U buscó a Octavio Rivero en diciembre 2024 y enero de 2025, pero el cuadro dueño de su pase, Barcelona de Guayaquil, no quiso bajar sus pretensiones por el precio del pase del uruguayo, y terminó quedándose en Ecuador.

Hoy el jugador va a salir libre por una deuda que tiene el equipo del Ídolo con él, y con esto llegaría también a Universidad de Chile.

Octavio Rivero es el nombre que genera consenso por su entrega y conocimiento del medio. Tras superar sus lesiones, el charrúa busca un club donde volver a ser protagonista. Su capacidad de lucha y juego aéreo sería el complemento ideal para la velocidad de los extremos como Lucas Assadi y Maximiliano Guerrero.

En la U se ilusionan con tener tres delanteros de lujo con Eduardo Vargas, Juan Martín Lucero y Octavio Rivero.