La vida de Byron Castillo, acaso, es la que siempre quiso vivir. Jugador de fútbol profesional encontró en el deporte su acceso a un mundo mejor. Uno, tal vez, más próximo a sueños que combinan confort y estabilidad. Hijos de padres colombianos (Harrinson Javier Castillo Ortiz y Olga Eugenia Segura Ortiz), Byron David Castillo Segura, ese es su nombre completo, nació el 10 de noviembre de 1998 en General Villamil, una localidad cercana a Guayaquil (Guayas), Ecuador.

Actual jugador del León de México (recién llegado desde Barcelona de Guayaquil), Byron estuvo en la consideración de Gustavo Alfaro, el DT argentino que llevó a Ecuador a lograr la clasificación para el Mundial de Qatar 2022, una vez que la Justicia de su país dictaminó su condición de ciudadano ecuatoriano. Antes de ello, Alfaro prefirió no utilizarlo porque cada punto en la clasificación sudamericana para Qatar 2022 se luchó como un pez que pelea por no salir del agua. Alfaro, viejo conocedor de los recovecos oscuros del fútbol, en la Argentina aprendió que los reglamentos suelen ser laxos. Claro, siempre y cuando se trate de un tótem con carácter de deidad egipcia. Su paso por Arsenal de Sarandí, en tiempos de Julio Humberto Grondona, terminaron de moldear a un entrenador tan astuto e inteligente como urticante para sus rivales. La escuela argentina, se sabe, es una verdadera enciclopedia que regala capítulos “para los vivos”. Una triste y célebre frase acuñada por Juan Carlos Crespi, exdirigente de Boca, que puso negro sobre blanco una explicación obvia: los vivos son los equipos grandes y a los chicos que la suerte los acompañe.

En ese marco, Ecuador no podía (ni puede) darse el lujo de dejar que ningún cabo suelto pudiera comprometer lo que, a priori, parecía una quimera irrealizable y que hoy lo tiene como una de las 32 selecciones clasificadas para el próximo Mundial de fútbol. En Qatar, Ecuador jugará su cuarto Mundial.

Castillo, el futbolista:

La pelota siempre formó parte de la vida de Byron Castillo, en las calles de Villamil. A los 10 años empezó su formación futbolística en las divisiones menores del Sport Norte América, de Guayaquil, club que, en 2018, fue sancionado por falsificar documentos de varios jugadores con el fin de que pudieran jugar con nacionalidad ecuatoriana. En 2015, con 16 años, se probó en Emelec pero no pudo pasar la segunda prueba y se quedó a las puertas de uno de los equipos grandes de Ecuador. Por ello, Castillo inició su carrera en el Deportivo Azogues, donde fue convocado para la Selección ecuatoriana Sub 17 que fue subcampeona del Sudamericano en Paraguay y disputó el Mundial de la categoría en Chile 2015. En 2016 pasó por Aucas, donde disputó 26 partidos, antes de llegar al Barcelona de Guayaquil, el otro equipo poderoso de Ecuador, en 2017.

Desde ese momento, su nivel creció de igual forma que las dudas sobre su origen. Una situación que quedó sobreexpuesta cuando participó en los últimos partidos de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Qatar. Desde fines de abril, Chile, que no jugará en Qatar 2022 tal como ocurrió en Rusia 2018, puso el grito en el cielo e inició una campaña para visibilizar lo que, a su entender, es una falta flagrante por parte de Ecuador. Su búsqueda, por supuesto, no es ingenua. El pedido de los chilenos esconde un deseo: no volver a ver otro Mundial por televisión, algo a lo que venían acostumbrados hasta que Marcelo Bielsa inició una verdadera revolución en su Selección (de 2007 a 2011 con la disputa en Sudáfrica 2010).

Pero para la Federación de Fútbol de Chile (ANFP), la nacionalidad de Byron Castillo está en duda y, con ella, Ecuador habría incumplido con la documentación para jugar. Por ello, Chile entiende que Ecuador debería ser expulsado del Mundial (quitársele los puntos de los partidos que Ecuador incluyó a Castillo): con ello, se abriría la puerta de entrada a la Roja al Mundial 2022. Sería vía escritorio, es cierto, pero en Chile se convirtió casi en una causa nacional y en el fútbol, pasión de multitudes, pareciera que todo pasa. Debido al supuesto uso de certificado de nacimiento falso, falsa declaración de edad y falsa nacionalidad por parte del mencionado jugador, la ANFP denunció ante FIFA por las participaciones de Castillo en ocho partidos de las eliminatorias al Mundial de Qatar con Ecuador cuando su nacionalidad sigue sin ser clara. “Existen innumerables pruebas de que el jugador (Byron Castillo) nació en Colombia, en la ciudad de Tumaco, el día 25 de julio de 1995, y no el 10 de noviembre de 1998, en la ciudad de ecuatoriana de General Villamil Playas”, esgrimió la ANFP en la denuncia que envió a la FIFA.

La respuesta de Ecuador no demoró. Como si se tratase de una guerra epistolar, Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) expuso: “La FIFA no es una autoridad que pueda determinar la nacionalidad de un jugador. Si le preguntas, dirá que si es ecuatoriano puede y quién decide eso son las autoridades locales. Estaríamos hablando de un caso distinto si es un documento oficial el que ha sido forjado para esto. Nos tomamos las precauciones y de hecho hubo una gran discusión en el país de por qué no se citaba a Castillo previo a la resolución de su caso por la vía judicial”. Y agregó: “La autoridad competente determinó en junio o julio que el jugador debía ser inscrito como ecuatoriano al agotar todo el proceso de análisis de irregularidades. No hay otra documentación que la que conocemos hace varios años y que ya fue analizada por el Registro Civil”.

Esa respuesta no bastó para Chile que contraatacó con algunos medios de comunicación y varios periodistas como puntas de lanza. Incluso, la batalle legal tuvo su correlato en las redes sociales donde chilenos y ecuatorianos de a pie se cruzaron como para sumarle condimentos a una novela que sólo la FIFA podía cerrar. Al margen, los memes que hinchas de otros países utilizaron para darle una pimienta risueña (sobre todo, para quien no es parte de esta disputa con ribetes de diatriba dialéctica).

En sí, más allá de los intereses de unos y otros, con sus cortes partisanas como alfiles, al parecer, tiene una explicación: el hermano de Byron Castillo. Se trata de Byron Javier Castillo Segura que nació el 25 de julio de 1995 en Tumaco, Colombia. Tan enmarañada fue esta novela, digna de las mejores telenovelas mexicanas cuando la televisión Azteca reinaba en Latinoamérica y el mundo, que el hermano, es decir, Byron Javier, falleció.

La decisión de la FIFA agradó a unos y generó polémica y tristeza en otros. Ecuador recibió la confirmación de la FIFA y lo celebró. Mientras que Chile, con el rechazo de la FIFA, deberá esperar otros cuatro años para intentar llegar a un Mundial, el de Canadá, Estados Unidos y México 2026. Y Byron Castillo pudo volver a sonreír. Ante las presiones, el jugador ecuatoriano se refugió en la intimidad de su esposa Joselyn Estefy y sus dos hijos, Kianny y Luam. Para él y los suyos pasaron esos álgidos días en los que sintió que su nombre y apellido eran un problema.