La Bombonera habló. Y el diagnóstico fue contundente: la impaciencia se apoderó de los hinchas. El pitazo final que decretó el empate 0-0 entre Boca y Platense fue la gota que rebalsó un vaso que ya venía llenándose, marcando un punto de inflexión en la relación entre la tribuna, el cuerpo técnico de Claudio Úbeda y el plantel, que fue despedido bajo un cabildo abierto de desaprobación unánime tras los pálidos noventa minutos de fútbol que entregó el equipo.

Si bien la imagen mostrada el fin de semana pasado ante Vélez generó preocupación, el mero desarrollo del partido alcanzó como combustible para el incendio. Es que Boca, que venía mostrando una faceta preocupante en condición de visitante, trasladó sus dudas al patio de su casa. El equipo nunca se sintió cómodo, careció de generación de juego y sufrió por momentos. Un combo que transformó los murmullos iniciales en un enojo que fue subiendo de temperatura con el correr del reloj.

El primer quiebre llegó en el complemento. Ante la pasividad del equipo, desde las tribunas bajó “Movete, Boca, movete“, himno que sonó en dos ocasiones para exigir un cambio de actitud que nunca llegó.

La tormenta estalló tras el pitazo inicial, dándole paso a un escenario queya se olía varios minutos atrás: La Bombonera despidió a los protagonistas con una silbatina generalizada de la que nadie salió ileso. Las cámaras de la transmisión captaron a Claudio Úbeda ingresando al túnel bajo gestos, insultos y reclamos de los plateístas más cercanos al vestuario. La misma suerte corrieron los futbolistas, quienes al levantar los brazos para saludar, recibieron como respuesta el rechazo de las cuatro tribunas.

Sin embargo, no todo quedó en muestras de reprobación, sino que la exigencia a futuro también dijo presente. Mientras el equipo abandonaba el campo de juego, la gente le dejó un mensaje claro: “El viernes tenemos que ganar“. La próxima parada es nada menos que Racing, nuevamente en La Bombonera, y el hincha ya dejó en claro que el margen de error es prácticamente nulo.

Datos clave

  • Boca Juniors empató 0-0 contra Platense en La Bombonera bajo un clima de desaprobación general.
  • El entrenador Claudio Úbeda y los jugadores fueron despedidos con silbatinas e insultos tras el partido.
  • El próximo partido de Boca será el clásico ante Racing este viernes, nuevamente en condición de local.