Que Carlos Alcaraz Garfia, sin siquiera tener 23 años ya cuente con la misma cantidad de títulos de Grand Slam que jugadores de la talla de Mats Wilander y John McEnroe, que esté a uno de alcanzar a Andre Agassi, Ivan Lendl y Jimmy Connors, deja en claro que estamos ante la presencia de un jugador que va a quedar marcado en la historia, tal como lo hicieron las leyendas anteriormente mencionadas.

En lo que respecta a precocidad, Carlos Alcaraz fue el número 1 del mundo más joven de todos los tiempos, pero el pasado domingo 1 de febrero se convirtió en el primer tenista en completar el Career Grand Slam -ganar al menos una vez el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open- y eso ya lo posiciona como un firme candidato a ser el mejor tenista de todos los tiempos. Un detalle no menor es que Carlitos quedó a una conquista en Melbourne de ganar todos los Majors en dos oportunidades diferentes.

Las comparaciones son odiosas e inclusive bastante injustas, porque no siempre se tienen en cuenta los contextos. Sí hay realidades objetivas que hacen que determinados jugadores compitan por ser el GOAT -el mejor de todos los tiempos- ya que sería extraño que alguien con 5 o 6 Grand Slams -una suma más que meritoria- pueda ser considerado como el mejor tenista de la historia ya que están Djokovic con 24, Nadal con 22 y Federer con 20.

Alcaraz y Federer. (Foto: Getty).

El tenis es un deporte de eras. Siempre fueron necesarias las rivalidades, al menos deportivas, para que haya emoción. Vilas necesitó de Borg, Connors de McEnroe, Sampras de Agassi, Federer de Nadal, para luego sumar a Djokovic al tríos que marcó un antes y un después en la historia del tenis.

Difícil es saber qué hubiese sido de la carrera de Novak Djokovic si enfrente no hubiese tenido a Roger Federer -el rey del césped- y a Rafael Nadal -el amo y señor del polvo de ladrillo-, pero se puede intuir que no hubiese sido tan grande como finalmente terminó siendo. Aunque cueste creerlo, lo sigue siendo, porque el haber llegado a la final del Abierto de Australia a sus 38 años es verdaderamente impresionante.

Carlos Alcaraz lo tiene a Jannik Sinner, un italiano bravísimo que le pega muy duro a la pelota, que es muy virtuoso en todas las superficies, que tiene una cabeza de campeón y que ya cuenta con 4 títulos de Grand Slam. Ambos se necesitan, saben que el otro los hace ir hacia los límites y mejorar, por eso es tan importante -al menos para los amantes de este deporte- que tanto Carlitos como Jannik continúen en este camino, porque con esa rivalidad la expectativa es enorme.

Alcaraz y Sinner en el último ATP Finals. (Foto: Getty).

Los 3 motivos por los que Carlos Alcaraz puede llegar a ser el jugador más determinante de todos los tiempos

Para ser el mejor de todos los tiempos hay que cumplir ciertos estándares: cantidad de títulos ganados, llegar a la gente, dejar un legado, hacer que miles y miles de chicos en todo el mundo quieran empezar a jugar al tenis por verte competir y también es importante tener carisma y ser una marca en sí. Esto último, Carlos Alcaraz lo cumple a la perfección y, en lo que respecta a los otros ítems, va camino a hacerlo. No hay que olvidarse que apenas tiene 22 años.

Son tres las razones principales por las que Carlos Alcaraz Garfia puede convertirse en el GOAT del tenis, aunque para que pueda lograrlo será determinante que no sufra lesiones importantes a lo largo de su carrera, que pueda competir al menos hasta los 35 años en un nivel interesante y que no pierda el hambre de gloria.

Alcaraz y Djokovic. (Foto: Getty).

Si Alcaraz logra cumplir esos requisitos, muy probablemente en poco más de una década, los amantes del tenis discutirán si el murciano es el más grande de todos los tiempos o no. Será importante que siga ganando títulos de Grand Slam, algo que pareciera ser demasiado factible en un corto y mediano plazo, ya que su único competidor real es Jannik Sinner.

La primera de las razones que invita a pensar que Carlos Alcaraz va camino a ser el mejor de todos los tiempos es que, a diferencia de la década del 80, 90 y los 2000, las superficies tienden a ser cada vez más parecidas, lo que le da a esta generación la posibilidad de competir en condiciones similares prácticamente a lo largo de todo el año y eso beneficia a Alcaraz, un jugador versátil que se adapta rápidamente a cualquier entorno.

Nadal y Alcaraz. (Foto: Getty).

La segunda razón es que, sacando a Jannik Sinner, en la actualidad no hay jugadores del segundo o tercer escalón que puedan complicarlo realmente. Si bien es cierto que va a perder algunos partidos, la realidad es que, de mantenerse la tendencia actual, no serán muchos. Los jugadores de la generación de los 90 ya están agotados mental y físicamente, mientras que la de los 2000 lo respetan demasiado y pierden con la camiseta.

El tercer motivo es que, de no tener que lidiar con lesiones graves, Carlos Alcaraz tiene por delante, en condiciones razonables, unos doce años de carrera al máximo nivel, lo que da un total de aproximadamente unos 48 torneos más de Grand Slam por jugar. Él ya tiene 7, por lo que son muchos los Majors que tiene por delante como para acercarse lo más posible o inclusive superar a Novak Djokovic en ese ítem, que es bastante importante para ser considerado el mejor tenista de la historia.