River cambió de año, cambió de presidente, pero el que no cambió es Marcelo Gallardo. El Muñeco sigue en modo “China Suárez”, que va y le rompe toda la tarjeta en el shopping a Mauro Icardi. En este caso, el bueno de Mauro vendría a ser la dirigencia de River.
Está claro que el Millonario tiene plata, la invierte. Antes con Brito y ahora con Di Carlo. Contemos como viene la cosa: 7 palos Aníbal Moreno, medio palo el préstamo de Fausto Vera, pero 4 y medio más si lo fichan. A eso, sumar la misma ecuación con Matías Viña, traído desde Flamengo.
Más allá de los que ya llegaron, también hay que agregar los 6 millones que piensan pagar por Maher Carrizo a Vélez, y los casi 5 que costaría la llegada de Jhohan Romaña. Y ni hablar de los casos de Sebastián Villa y Santino Andino.
Napoleón sigue apostando por la fórmula con la que fracasó los últimos 18 meses. Ir al shopping y comprar sin parar, gastando fortuna sin encontrar rendimiento colectivo en su equipo.
Si Gallardo no puede darle la vuelta a eso, ni aunque venga Roman Abramovich y le compre todos los jugadores de Sudamérica, se dará el éxito en Núñez. River está nuevamente cometiendo el mismo error por los pedidos de Napoleón.






