Feyenoord encontró rápido consuelo tras la dura derrota que ayer mismo sufrió en el clásico ante Ajax, porque concretó el fichaje de un futbolista de la casa y uno de los mejores talentos que produjo el fútbol holandés en los últimos años: Robinvan Persie.
El delantero de 34 años llegó a Rotterdam como futbolista libre, tras desvincularse del Fenerbahce de Turquía, y ya firmó su nuevo contrato con el club que había dejado hace 14 años, para escribir su historia en la Premier League.
En Inglaterra, brilló tanto con el Arsenal como con Manchester United, por lo que sorprendió que en 2015 decidiera probar la aventura del fútbol turco. Además, durante aquellos años se transformó en el máximo goleador histórico del seleccionado holandés.
Catorce años tuvieron que pasar para que el niño mimado, ahora todo un experimentado, regresara al Feyenoord, club con el que en 2002 levantó la Copa de la UEFA, ahora llamada Europa League. Y en Rotterdam se celebrará todo el lunes, al menos para olvidar cuanto antes un domingo en el que Ajaxse llevó el clásico de manera categórica.
