Barcelona cumplió con los pronósticos, aunque sufriendo más de lo pensado, al derrotar 2-1 al Albacete por los cuartos de final de la Copa del Rey. En un estadio que soñaba con repetir la épica de la ronda anterior (venían de ganarle a Real Madrid), el elenco Culé limpuso su jerarquía, pero terminó pidiendo la hora ante un rival que nunca bajó los brazos.

La apertura del marcador llegó a los 38 minutos de la primera mitad a través de Lamine Yamal. Tras una recuperación rápida en campo rival, la estrella azulgrana recibió un pase abierto y acomodó el pie para colocar la pelota contra el segundo palo. En el complemento, el Barcelona pareció sentenciar la historia rápidamente. A los 11 minutos, Ronald Araújo se impuso en las alturas tras un córner y, con un cabezazo fulminante al primer palo, estiró la ventaja a 2-0.

Sin embargo, el tramo final del encuentro se sumergió en una montaña rusa de emociones: al Albacete le anularon un gol por fuera de juego a los 37′, pero logró el descuento a los 41′ con un testazo tras un tiro libre. La tensión aumentó cuando el VAR le anuló a Ferrán Torres lo que hubiese sido el tercer tanto y, en la jugada siguiente, los corazones culés se paralizaron cuando Gerard Martín salvó milagrosamente sobre la línea lo que era el empate del Albacete.

Con esta victoria, el Barcelona se aseguró ser el primer clasificado entre los cuatro mejores del certamen nacional y mantiene vivo el sueño del título, mientras que el conjunto manchego se despide con el gusto amargo de haberse quedado a un paso de ser el “matagigantes” de la edición.