Boca rescató este domingo con un agónico empate en su visita a Rosario Central en Arroyito, un encuentro que tuvo absolutamente de todo, incluso la expulsión de los dos entrenadores, Miguel Ángel Russo y Miguel Almirón, luego de diferentes trifulcas que involucraron a varios futbolistas de los dos equipos.
Ese cabezazo de Jorge Nicolás Figal cuando el partido se moría y se jugaba el último minuto de adición le dio a Boca una bocanada de aire en medio de un delicado momento. De hecho, el Xeneize así pudo evitar lo que hubiera sido la cuarta derrota al hilo a nivel local en la Liga Profesional.
Por esto, y pese a haberse ido expulsado, Almirón se quedó con una sensación de alivio tras el encuentro, ya que además pudieron verse algunos destellos de lo que él busca para su equipo en esta especie de “reconstrucción” que se vive en el club de La Ribera.
Lo cierto es que, luego de no hablar en la habitual conferencia post partido (por haber visto la roja), el entrenador emprendió el viaje de vuelta a Buenos Aires con una certeza para sus dirigidos: darles el lunes libre para descanso y pensando en reponer energías para lo que se viene.
La decisión del ex DT de Lanús y San Lorenzo se debe también a que Boca afrontará una semana “larga”, sin compromisos por Copa Libertadores en el medio y recién volverá a jugar el próximo sábado frente a Racing en La Bombonera.
Este martes, entonces, el plantel xeneize se reencontrará en el predio de Ezeiza para comenzar a diagramar el trascendental duelo frente a la Academia.







