El pasado 17 de octubre, en el que fue uno de los combates más esperados de 2020, Teófimo López dio el campanazo al derrotar por decisión unánime a Vasyl Lomachenko, para muchos el mejor libra por libra del mundo en ese momento, para arrebatarle los títulos mundiales de peso ligero de la AMB, la OMB y franquicia del CMB, añadiéndolos a su cinturón de la FIB.

En aquel entonces, el ucraniano abandonó el cuadrilátero sin cruzar palabra con su vencedor, molesto por lo que entendía se trataba de un fallo injusto. Y meses más tarde, mientras se prepara para su regreso que tendrá lugar el 26 de junio ante Masayoshi Nakatani, lo reconfirmó después de volver a ver varias veces la pelea.

"Mi opinión ahora, después de haber vuelto a ver la pelea muchas veces, es que fue un empate", le dijo Vasyl Lomachenko a Mark Kriegel de ESPN durante la velada del último sábado en el Vigin Hotel Las Vegas, donde Josh Taylor derrotó a José Carlos Ramírez para coronarse campeón mundial indiscutible de peso súper ligero.

Además, el excampeón mundial ucraniano se refirió al combate que afrontará dentro de un mes y dijo que lo utilizará como medida de referencia pensando siempre en tener oportunidad de volver a enfrentar a su verdugo: "Es la mejor opción para mí. Quiero compararme con López, porque él estuvo cerca en su pelea. Es un gran oponente para mí".

La pelea a la que hizo referencia Vasyl Lomachenko tuvo lugar el 19 de julio de 2019, en el MGM National Harbor de Oxon Hill. Allí, Teófimo salió victorioso por decisión unánime y fue esa victoria la que lo catapultó a pelear por el título mundial de la FIB que ostentaba Richard Commey, a quien finalmente derrotó por nocaut técnico en el segundo asalto.