Las medidas que impulsan la Federación y la Liga MX para erradicar el grito discriminatorio entraron en vigor anoche, en el inicio de la jornada 15 del Apertura 2019.
En el duelo entre Atlas y Necaxa, que finalizó en triunfo 2-0 de la visita, unos aficionados Rojinegros le gritó (por segunda ocasión) a un jugador rival cuando estaba por hacer un tiro libre, casi al final del encuentro.
El réferi frenó las acciones, la voz del estadio advirtió a la afición. Luego, Fernando Guerrero, el silbante, decidió dar por finalizado el partido, que iba por el minuto 98.
Luego de esto, Leandro Cufré, entrenador de Atlas, se mostró muy molesto. “Si (el árbitro) no advierte y no saca tarjetas, la gente se impacienta y se pone en contra. El que está ahí debe poner orden y mi reclamo fue eso.Cuando (la pelota) la teníamos nosotros paró el juego. Se lo dije a él y quedó ahí. No me gustó para nada su arbitraje pero no pongo eso como excusa”, dijo.
“Podía haber parado el juego en otro momento, son cosas que ocurrieron en el campo. En este torneo tuvo altibajos y lo suspendieron por otros partidos, no esta en su mejor momento, he compartido momentos con él y le dije que no me gustó y no lo puedo felicitar”, agregó.
Por otra parte, Cufré se mostró conforme con el rendimiento de sus dirigidos pese a la derrota: “Era un partido importante, pero me gustó el funcionamiento del equipo; lamentablemente cometimos dos errores y sabíamos que esperaban un error nuestro. No habían tirado a puerta y esperaron el error para hacerlo. Se aprende de todo”.