El sábado de la Roma se tiñó de frustración. En un duelo clave, la Loba cayó 1-0 ante Atalanta y desperdició la chance de convertirse en el único escolta del Milan, líder de la Serie A. Con Paulo Dybala y Matías Soulé desde el arranque, el conjunto capitalino no encontró los caminos, pero el descontento de los hinchas no apuntó solo al funcionamiento colectivo, sino que dejó en el centro a la Joya, quien quedó marcado por una decisión desafortunada.
El momento que encendió la mecha de las críticas ocurrió cuando el cordobés aprovechó una mala salida del fondo rival y quedó mano a mano frente al arquero. Sin embargo, al considerar que el ángulo de tiro se cerraba, Dybala optó por no rematar y buscó un pase al medio para asistir a un compañero que llegaba por el centro. La ejecución fue imprecisa y la chance clara del empate se diluyó. Esa jugada fue el detonante para que los hinchas explotaran en redes, cuestionándole un serio bajón futbolístico.
Lo cierto es que los cuestionamientos no solo apuntaron a su rendimiento, sino a la incertidumbre sobre su futuro. Con su contrato finalizando al cierre de esta temporada, existen especulaciones sobre una renovación a la baja o una salida que alimenta la ilusión de Boca. En el medio, una gran cantidad de tifosi perdió la paciencia ante una temporada difícil desde los números: afectado por dos lesiones musculares, acumula dos goles y una asistencia en 14 partidos.





















