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Darío Sanhueza repasa la problemática semana cumpleañera de Colo Colo en nueva columna para Bolavip Chile: "Aniversario complejo"

El Cacique cerró una buena semana en el día de ayer, pero todo quedó empañado con el triste espectáculo en el aniversario de Colo Colo, el cual fue retratado por Darío Sanhueza en una nueva columna para Bolavip Chile.

Colo Colo cerró de buena manera una atribulada semana de aniversario.
© PhotosportColo Colo cerró de buena manera una atribulada semana de aniversario.

ANIVERSARIO COMPLEJO

Por Darío Sanhueza

Llegó el 98° aniversario del Club. Se acerca a pasos agigantados a su centenario la institución más importante del país, lo cual debería ser motivo de celebración, pero que sin embargo nos pilla en un momento histórico enrarecido y, por qué no decirlo, amargamente doloroso.

El mismo día del aniversario nos tocó enfrentar a los venezolanos de Monagas por Libertadores. Es cierto que en la Copa hay que rescatar el resultado y que eso es lo más importante, hay que reconocer que lo único positivamente destacable fue el marcador final. Un partido muy discreto, ante un rival voluntarioso pero de escaso vuelo, y que incluso pudo empatarlo -sin merecerlo- en la última jugada del partido.

Pero evidentemente este aniversario nos dejó con un gusto muy amargo por lo que pasó fuera de la cancha. Primero, por la “experiencia estadio”, concepto con el que se llenan la boca los tecnócratas a quienes jamás les han cerrado el Metro a la salida o que creen que las cosas mejoran por poner un local de papas fritas caras y malas al interior del recinto. Ya los colocolinos estamos tan dañados que tenemos normalizado que en el solo el acceso ya se va al menos una hora de la vida, que hay sectores donde no se ve nada, que eso trae como consecuencia las escalinatas llenas, que los baños -especialmente de mujeres- son irrebatiblemente insalubres, sólo por nombrar algunas condiciones absolutamente mínimas para un equipo de este nivel de importancia.

El Cacique sufrió a mitad de semana por sus hinchas. | Foto: Photosport

Y en directo complemento de lo anterior, de las peores cosas que suceden en el último tiempo, es tener la certeza que en el Monumental algo va a pasar, sea por bengalas, lanzamiento de objetos a la cancha, o ahora peleas internas entre grupos de gente que, con la excusa del fútbol y no para ver los partidos, busca ser catalogado en su mundo de fantasía como el más choro y el menos “perkin”. Viendo este inaceptable, irrespetuoso e irremediable nivel de comportamiento -que ha ido creciendo en los últimos años, pero no es nuevo- uno es capaz de concluir, sin pruebas ni dudas, pero con la misma certeza, que ganábamos la Sudamericana si jugábamos la final en el Monumental, y que Colo Colo descendía en el Torneo 2020 si jugaba con público.

Por si fuera poco, llegaría el primer partido sin público, luego de la Batalla de Hogwarts en el clásico con la U. Por suerte, en esta ocasión nos sonrió la cara positiva del destino. El equipo no jugó bien, salvo algunos relumbrones de Damián Pizarro y el talento a cuentagotas de Palacios, que afortunadamente anda dulce frente al arco y puso un 1-0 que se mantuvo sólo por la gran actuación de Dani Gutiérrez -afianzado y confiable- y sobre todo de Fernando De Paul. Palabras aparte para el Tuto en su debut en el campeonato, una de las mejores noticias del año ha sido tener a dos de los mejores arqueros del medio, y De Paul lo comprobó con tres o cuatro atajadas de absoluto mérito y que terminaron siendo determinantes para el resultado.

Si el equipo no anduvo particularmente bien en el primer tiempo, en el segundo bajó más aún. Desde el minuto 1’ del segundo lapso Colo Colo se plantó como si estuviese defendiendo un triunfo en los descuentos en la Libertadores en Brasil. Así, más allá de una jugada aislada increíble de Damián (ya se le dará), se veía venir el empate de los árabes, tras un error de Falcón que aprovechó Martínez para colocarla abajo. La cara del destino nos sonrió porque el equipo fue efectivo e hizo daño en los pocos espasmos de buen fútbol que logró. Así llegó la excelente contra -ingenuo Palestino- de Bolados que terminó con el penal a Damián que cobró Palacios, y la potente corrida del Flecha Oroz para poner un 3-1 en el marcador que poco y nada tuvo que ver con el desarrollo, para bien nuestro.

¿Y ahora? A esperar qué pasará con el estadio en la Copa para la próxima semana luego de los incidentes, y a visitar un destino más que complejo: Colo Colo nunca le ha ganado a La Calera en el Nicolás Chahuán desde su remodelación. Veremos si el destino nuevamente nos sonríe o ya agotamos la cuota del mes con estos últimos dos triunfos.