El Real Betis de Manuel Pellegrini vivió una noche para el olvido y se despidió de manera estrepitosa de la Copa del Rey. En los cuartos de final, el equipo del Ingeniero fue ampliamente superado por un Atlético de Madrid demoledor, que no tuvo piedad y expuso todas las fragilidades de un conjunto verdiblanco que jamás logró competir en el Estadio La Cartuja.
El golpe inicial llegó temprano y marcó el rumbo del partido. A los 12 minutos, Dávid Hancko ganó por arriba en un tiro detenido y abrió la cuenta de cabeza, dejando en evidencia los problemas defensivos del Betis. El tanto desordenó aún más al equipo de Pellegrini, que no encontró respuestas ni desde lo táctico ni desde lo anímico.
Con el paso de los minutos, el dominio colchonero se hizo total. A los 30’, Giuliano Simeone firmó un verdadero golazo tras una jugada colectiva a gran velocidad, desarmando por completo a una zaga bética que miraba de lejos. El Betis ya estaba contra las cuerdas y Pellegrini observaba impotente desde el banco.
El tercer golpe fue lapidario. Ademola Lookman, en una acción individual brillante, dejó rivales en el camino y definió con categoría para el 3-0, sentenciando prácticamente la eliminatoria antes del descanso. El equipo del Ingeniero no tuvo reacción y se fue al entretiempo envuelto en dudas y desazón.
En el complemento, el Atlético no bajó el ritmo y siguió castigando. Antoine Griezmann marcó el cuarto a los 62 minutos tras una asistencia de lujo de Lookman, coronando una actuación colectiva impecable del equipo de Diego Simeone. Ya en el tramo final, Thiago Almada puso el quinto a los 83’, cerrando una goleada humillante para el Betis.
Así, Manuel Pellegrini se despide de la Copa del Rey de la peor manera, con una derrota que deja serias interrogantes sobre el rumbo de su equipo en los momentos clave. Mientras el Atlético de Madrid avanzó a semifinales y ahora se medirá ante Athletic Club, que viene de eliminar al Valencia por 2-1, el Ingeniero deberá recomponer rápidamente a un Betis golpeado y sin respuestas en una noche que quedará marcada como un verdadero desastre
