"Le haré una oferta que no podrá rechazar..."

No era un día cualquiera en Wronki, una pequeña localidad de Polonia que cuenta con poco más de 15 mil habitantes. El equipo de la ciudad, el modesto Amica Wronki que hasta entonces solo guardaba relación con un fabricante de electrodomésticos especializado en estufas, tenía una cita importante en la Copa de Polonia 1996. Los Rojiblancos solo conocían de hojas en blanco por escribir debido a su corta historia, pero en apenas cuatro años dieron el salto desde la Tercera División hasta la Ekstraklasa, la máxima categoría del futbol polaco.

El vertiginoso crecimiento del Amica Wronki tiene pocos puntos de comparación en la historia del futbol mundial. Es por eso que las tribunas de su sencillo estadio, que solo tenía capacidad para albergar 5.296 espectadores, con el paso del tiempo se fueron acostumbrando a mostrar un lleno absoluto con una mezcla irresistible para los románticos del deporte: la humildad de sus orígenes y la ambición de un futuro que lucía cada vez más prometedor.

Y así llegó la hora del partido. Los equipos salieron a calentar en el terreno de juego, maltratado por el frío europeo y muy lejos de las condiciones ideales para que el balón rodara sin problemas. Fue entonces cuando se escuchó la frase con la que inicia esta historia, esa con la que Marlon Brandon inmortalizó el personaje de Vito Corleone en la trilogía de El Padrino. Tal vez no fueron las palabras exactas, es verdad, pero el mensaje no guardaba precisamente buenas intenciones.

Como si se tratara de un guion escrito por Francis Coppola, Jaroslaw Strozynski, el portero titular del Amica Wronki, se lesionó de manera misteriosa durante el calentamiento y dejó el camino libre para el reciente fichaje del equipo, que hasta el momento era un completo desconocido por gran parte de la afición. El arquero suplente se colocó los guantes y salió a 'defender' la portería de las Estufas, que sufrieron una dolorosa eliminación marcada por la cuestionada actuación del protagonista de esta historia: Czeslaw Michniewicz.

El mayor escándalo en el futbol polaco

Todo comienza por la relación entre Michniewicz y "El Barbero" Ryszard Forbrich, también conocido como "El Capo del Futbol" que fue el responsable de su llegada al Amica Wronki. Pero el caso de la Copa de Polonia fue solo el primero de los tantos que han puesto en duda la integridad deportiva del exportero de las Estufas, pues la sombra del amaño de partidos lo ha acompañado durante toda su carrera.

El siguiente escándalo se produjo en 1998, cuando el Amica Wronki se consagró campeón de la Copa de Polonia y sumó de esta manera su primer título en el certamen. En dicha oportunidad vencieron por 5-3 al K. S. Aluminium Konin, pero muchos sostienen que Forbrich ya tenía arreglado el partido con los equipos, jugadores y árbitros designados para la final de esta competición que ya se les había escapado un par de veces.

Tan solo unos años más tarde, Michniewicz puso punto final a su carrera como profesional y trabajó como comentarista de TV. Sin embargo, "El Barbero" hizo posible su regreso al futbol polaco pero en esta oportunidad como director técnico del Lech Poznan. Y tal como sucedió  cuando ambos coincidieron en el Amica Wronki, estuvieron involucrados de nueva cuenta en otro escándalo de grandes proporciones.

Entre julio del 2003 y octubre del 2005, la fiscalía de Polonia registró 591 comunicaciones entre Michniewicz y Forbrich centradas en 11 partidos del Lech Poznan. Según reveló la investigación, las comunicaciones entre ambos se daban antes y después de cada partido, aunque esto no fue suficiente para que el entrenador fuera condenado. Por el contrario, las autoridades locales aprehendieron al vecino de "El Barbero", Marek Ryzek, y su pareja, Marian Dusza, de quienes se registraron pruebas aún más comprometedoras.

Esta práctica se hizo cada vez más común en la Ekstraklasa, donde varios clubes fueron sancionados por amañar partidos a cambio de dinero. Cerca de 300 personas, entre árbitros, jugadores, entrenadores y hasta miembros de la Federación, fueron investigados durante mucho tiempo ante las casi 1.300 denuncias presentadas, con varios procesos judiciales concluidos y más de 100 condenados por participar en estas actividades ilícitas, lo cual puso en riesgo el rol de Polonia como sede de la Eurocopa 2012.

Críticas por su llegada a la Selección

Michniewicz no es el tipo más querido en Polonia, ni mucho menos. El simple hecho de que su nombre estuviera relacionado con los escándalos de corrupción del futbol local, ya es suficiente motivo para que no sea del agrado de muchos. Es por eso que cuando se produjo su designación como el nuevo director técnico de las Águilas Blancas, el presidente de la Federación tuvo que salir al paso de los señalamientos para defenderlo.

"De haber sido sentenciado Michniewicz no estaría sentado con nosotros. Llamarle un 'mafioso' es ofensivo", declaró Cezary Kulesza, presidente de la Federación de Polonia ante las constantes acusaciones que se hacen contra Michniewicz. El estratega llegó al banquillo de la Selección luego de que se produjera la salida del portugués Paulo Sousa, quien decidió iniciar una nueva aventura al frente del Flamengo en Brasil.

Jan Tomaszewski, una de las personalidades más importantes del futbol polaco al ser considerado como el mejor portero en la historia del país, se pronunció abiertamente contra la gestión de Michniewicz tras la goleada sufrida contra Bélgica por 6-1. La leyenda que estuvo en dos Mundiales y los Juegos Olímpicos de 1976, considera que Polonia ninguna posibilidad de competir en el Mundial de Qatar 2022.

"Lo dije cuando nombraron a Michniewicz como el nuevo entrenador de la Selección, ese día dije que era un momento negro de nuestro futbol. Visto el 6-1 con Bélgica lo confirmo, a cinco meses del Mundial no tenemos un equipo para pelear", expresó Tomaszewski en declaraciones que publica el portal Gaming Deputy tras la decepcionante derrota de las Águilas Blancas contra el seleccionado belga.

De las sospechas a las certezas en el campo

A pesar de que su nombre se ha visto relacionado con los hechos más de corrupción más graves en la historia del futbol polaco, lo cierto es que todavía no se ha comprobado la culpabilidad de Michniewicz en estos delitos. Por ahora son solo especulaciones que han realizado los medios locales por su relación con "El Barbero", pero lo que sí es cierto es que el estratega ha conseguido cosas sumamente importantes en el poco tiempo que tiene en la Selección.

No olvidemos que Michniewicz llegó al banquillo de las Águilas Blancas el 31 de enero de este año, por lo que no estuvo durante todo el ciclo de Eliminatorias Europeas para el Mundial. Sin embargo, Polonia dio un cambio radical con su nuevo entrenador y actualmente es un rival que merece ser tomado muy en serio por el resto de los equipos que conforman el Grupo C de la Copa del Mundo: Argentina, México y Arabia Saudita.

Apodado por algunos como el 'Mourinho Polaco', Michniewicz ha apostado por un estilo de juego muy pragmático que puede cambiar de acuerdo con las demandas del rival de turno. Eso es lo que se ha visto en sus primeras seis presentaciones, en las que Polonia ha pasado por distintas disposiciones tácticas: Escocia (3-4-2-1); Suecia (4-1-4-1); Gales (4-3-1-2); Bélgica (4-5-1 y 5-3-2); Países Bajos (4-2-3-1).

De todos esos partidos, es necesario destacar la victoria contra Suecia por 2-0. Esa fue la gran prueba de fuego para el polémico entrenador polaco, pues con ese resultado obtuvo el boleto para disputar el Mundial. Hasta el momento, Michniewicz ha cumplido con los objetivos más importantes de su corta gestión y todo indica que se mantendrá en el cargo al menos hasta Qatar 2022, a pesar de las voces que exigen su salida.

A diferencia de lo que fue la etapa de Sousa, en la que Polonia mostraba un juego brillante pero carecía de contundencia para llevarse los puntos, con Michniewicz la historia es completamente distinta: el equipo renuncia a la posesión del balón y busca sorprender a través de un juego directo, sin demasiada elaboración y aprovechando al máximo la pegada de Robert Lewandowski en la finalización de cada ataque.

En el empate contra Países Bajos se vio una versión muy interesante de Polonia, sobre todo porque no contaron con la presencia del goleador del Bayern Munich. El equipo rojiblanco dejó claro que no necesita demasiadas oportunidades para hacer daño, pues tiene muy asimilados los automatismos en ataque y cuenta con jugadores que merecen especial atención, como Matty Cash, Grzegorz Krychowiak, Piotr Zielinski, Arkadiusz Milik e incluso Adam Buksa, quien se ha complementado muy bien con Lewandowski.

Es el típico equipo que suele complicar a la Selección Mexicana, ganando los partidos a base de posicionamiento, superioridad física y eficacia frente a la portería. Ya se vio con Suecia en el Mundial Rusia 2018 con tres contragolpes que destrozaron el proyecto de Juan Carlos Osorio al imponerse por 3-0. Sería un error distraerse con los escándalos que rodean a Michniewicz, quien cuenta con lo necesario para ser declarado 'culpable' de otra decepción azteca.