Luis Ezequiel ‘Chimy’ Ávila (Rosario, Argentina, 1994) ha dejado su huella en LaLiga a base de goles, sacrificio, humildad y por encima de todo, trabajo. El delantero charló en exclusiva con Bolavip para repasar el presente de Osasuna, los inicios de su carrera, el sobreponerse a las lesiones, aquella propuesta del Barcelona y la actualidad del fútbol argentino.

Osasuna vuelve a abrirnos la puertas de su casa para charlar en exclusiva con uno de los delanteros más feroces de toda LaLiga. Chimmy Ávila se ha ganado el cariño de todos en Navarra y el respeto de una Liga que hoy por hoy no se entiende sin sus goles. A sus 28 años el argentino repasa el devenir de una carrera llena de retos y donde a día de hoy recoge unos frutos más que merecidos.

 

Tercera temporada en Osasuna

El balance fue mejorando poco a poco después de mis dos lesiones. Gracias a dios pude terminar la temporada con un nivel que fue de menos a más. Volver después de dos lesiones en los cruzados para llegar a ocho goles en LaLiga significa que el trabajo se está haciendo bien. Ojalá pueda empezar la pretemporada de la mejor manera”.

¿Se debe pensar ya en Europa?

Cuando los equipos se empiezan a conocer y afianzar llegan los mercados. Cuando empecemos la próxima Liga (décimos en esta temporada) sabemos que el primer objetivo es la salvación y a partir de ahí ya empezamos a mirar para arriba. Tenemos que seguir por este camino y en algún momento se nos va a dar”.

El sobreponerse a dos lesiones de ligamentos 

Más que físico el trabajo debe ser mental. Caer en una lesión como esa y a los siete meses vivir lo mismo es como volver a empezar, que se te caiga todo. Yo estoy agradecido con quienes siempre confiaron en mí, pero sobre todo con quienes no lo hicieron y me dieron la fuerza para salir adelante y volver a mi nivel

¿Pensó en dejarlo en algún momento?

Jamás se me cruzó por la cabeza, al contrario. Mi primera lesión fue con 27 años y hay cosas peores en la vida que te hacen dejar el fútbol. Siempre dije que si me toca afrontar una tercera lesión de este tipo le meteré las mismas ganas para volver. Jamás se me cruzo por la cabeza dejarlo”.

¿Qué papel tiene su familia en estas recuperaciones?

Tienen un papel enorme. Mi mujer veía cómo sufría en el día a día y mi madre tomó el primer vuelo de Argentina para venir a verme. Perdí a tres seres queridos mientras estaba lesionado y se me cruzaron mil cosas por la cabeza, pero eso mismo te da la fuerza para levantarte y volver. A uno de esos seres queridos que se fueron lo que más le gustaba es que yo jugase al fútbol, entonces por mí, por ellos y por mi familia tenía que volver sí o sí”.

¿Cómo es vivir en Pamplona?

Es algo muy lindo. A quien le guste la montaña y el campo tiene aquí muchos sitios para conocer. Tuve la suerte de vivir en Huesca que es muy lindo también y después llegar a Pamplona hemos podido conocer muchos lugares. Esta ciudad me enseñó a madurar mucho después de las lesiones y a vivir más a pleno. No te puedes ir de Pamplona sin probar el chuletón (risas). Es un lugar más que recomendable”.

¿Un momento grabado en Osasuna?

Hay muchos, pero me quedó con el gol a Villarreal cuando entré en el minuto 92 volviendo de mi lesión y que fue uno de los partidos más importantes de la salvación. Volver de esa forma en medio de lo que me estaba pasando y en esa circunstancia me pone la piel de gallina. Fue muy lindo ver tanto esfuerzo y trabajo recompensado”.

¿Un sueño a corto plazo con Osasuna?

Creo que de chiquitos todos tenemos sueños, pero después de tener bien a mi familia y a mis padres en vida el único que me queda pendiente es jugar con mi hermano, siempre lo digo. Poder compartir un vestuario con él, tirarle de la oreja y disfrutar sabiendo que le llevo ocho años”.

¿Qué recuerda de esos primeros años en busca del sueño de ser futbolista?

“Fue algo muy bonito porque siempre digo que salía a las 12 de la noche y volvía a las seis de mañana después de jugar a la pelota. El mejor colegio de fútbol que tuve fue mi barrio, ahí aprendí a soportar los golpes, a forjar el carácter que tengo hoy por hoy y a aprender a valorar lo deportivo y personal. El barrio fue mi escuela y muchas veces les dejo en claro a los chicos que hoy en el fútbol las bases de todo pasa por el estudio. Conozco muchos chicos que en el barrio no pudieron ejercer el estudio por cuestiones económicas, por el mismo fútbol, o la vida fácil. El fútbol ha cambiado y se necesita del estudio”.

Su madre, el pilar para conseguir el sueño

Sin dudas. Es el pilar de mi vida y estoy más que orgullosa de ella. Mi padre era un poco más ‘mano dura’ pero gracias a Dios siempre los tuve a ellos y a mis cinco hermanas detrás mío. Con mi señora estoy desde los 14 años y siempre todos estuvieron ahí para enderezarme. Fueron y son muy importantes porque me conocen mejor que nadie. Mi familia estuvo ahí”.

¿Qué recuerda de esos primeros años en las inferiores en Boca Juniors y Tiro Federal?

Fue muy bonito (Boca). Tuve la suerte de estar en la división donde estaban Leo Paredes y muchos jugadores muy buenos. Fue una experiencia muy bonita que me llevó a España, Japón o Francia. Estuve entre los 10 y los 14 años, hasta que hubo un momento donde pedí irme porque era muy de familia. Al ser tan chico se te cruzan mil factores en la cabeza y ahí llegue a Tiro Federal. Desde el primer día entrené con el primer equipo hasta que debute con 16 años. Fue una experiencia muy bonita y me quedaron imágenes muy lindas”.

Episodios en Tiro Federal estuvieron cerca de alejarle para siempre del fútbol…

El paso del Chimy por los ‘Tigres’ estuvo marcado por el inicio de un sueño, pero también por los golpes que a veces aparecen en la vida. Una infección en las vías respiratorias de su hija estuvo cerca de tener el peor de los finales y durante dos años Carlos Dávola, presidente de Tiro Federal, le acusó de robar ropa del club en una causa donde la justicia ya le dio la razón al delantero de Osasuna. Así recuerda el argentino lo ocurrido en esos 24 meses.

El episodio con mi hija me ayudo a ver lo que estaba haciendo bien, mal y saber en quien confiar. Como digo siempre, a Tiro Federal no le guardó ningún rencor ni nada. Yo perdono pero no olvido. Mi familia sufrió mucho en Tiro Federal, era mi segunda casa y desde los cuatro años estaba ahí. Que esa historia haya terminado así me sigue doliendo a pesar de que queda en el pasado y en la mente del presidente del club”.

La figura de Dios y la fe, claves en su vida

Nunca lo dije públicamente, pero siempre digo que quizás las dos roturas de rodilla sirvieron para pagar cosas del pasado. Nadie se va de esta vida debiendo nada. Yo me aferro a Dios todos los días y le agradezco porque es muy importante para mí. Muchas veces solo nos acordamos de el para pedir y no para agradecer. Es muy importante para mí”.

¿Considera su historia cómo un ejemplo de superación?

Cuando habló con los chicos le dejó en claro que las piernas del fútbol son el estudio. Les digo que se diviertan, que este deporte es hermoso mientras no cobras de él. Cuando lo haces se tienen responsabilidades y es un trabajo. Les diría que no les de todo igual, que disfruten y que pongan toda su actitud en la vida para crear su propia imagen. Si les sirve de experiencia lo que me ocurrió a mi perfecto, pero cada uno tiene que recorrer su camino”.

Prueba en el Espanyol con Pochettino

Fue muy bueno. Yo llegué con 17 años ahí y la verdad había hecho una pretemporada muy buena con el filial. El Espanyol me quería, pero me sentía solo y desprotegido por el que entonces era mi entorno. Desde el Espanyol siempre me trataron más que bien”.

¿Cómo se da su llegada al Huesca?

Vuelvo del Espanyol a Tiro Federal, donde estuve dos años sin jugar por el episodio que sufrí. A los 20 años tuve una prueba en San Lorenzo y con el Patón Bauza. Mi representante me avisa de la posibilidad ir al Seattle con mi hija recién nacida. Muy fui allá en búsqueda de un sueño, pero tuve la mala suerte de que en el primer día en USA una entrada me deja 14 puntos de sutura por encima del tobillo. Estuve dos semanas allá sin poder jugar por las grapas en el tobillo y volví a San Lorenzo, donde coincidí con Leo Franco. Él fue quien me dijo un tiempo después, ‘Enano te quiero en Huesca’. Hizo una gran parte para que yo vaya a Huesca. Conseguimos el ascenso y gracias a Dios le gente me ama ahí por lo que soy".  

¿Recomendarías a tus colegas emigrar?

“Sí, yo digo que sí porque a veces cuando eres chico lo primero que se te viene a la cabeza es el temor al que puede pasar. Hoy el fútbol europeo trae cada vez a chicos más jóvenes. Les diría que no tengan miedo, que se animen a venir que encontrarán gente buena. Si tienen un sueño que vayan a buscarlo”.

Barcelona, ¿‘Humo’ por nuestra parte o realidad?

A mi representante siempre le dejé las cosas muy claras: yo no voy a reuniones con dirigentes y de los mercados de fichajes no quiero saber nada, mi trabajo es jugar al fútbol. Me dijo mi agente después de la rotura que hubo muchos diálogos (con Barcelona), pero yo le decía que no me dijese nada, que yo solo quería jugar. Mucha gente me para por la calle y me pregunta por qué jugué contra el Levante (día de la lesión en pleno interés del Barça) si ya tenía todo cerrado. Yo siempre respondo que soy una persona más que agradecida con el pueblo rojillo y se que mucha gente no hubiese jugado ese partido, pero yo salí a hacerlo de la mejor manera. Yo sabía que había diálogos y un interés fuerte, pero no me arrepiento de haber ‘dejado’ mi cruzado ese día”.

¿Has hablado con Scaloni sobre la posibilidad de unirte a la Albiceleste?

Nunca hemos hablado sobre el tema. Un día lo saludé y hablamos cuando el era el DT de mi hermano en la Sub 20, en el torneo de La Alcudia en Valencia. Fui a visitar a mi hermano y nos saludamos, pero nada más”.

Le llaman Argentina y España para ofrecerle la selección, ¿Adónde iría el Chimmy Ávila?

Soy argentino, con eso te digo todo. Dicho esto y como hablamos siempre con mi mujer, España me ha dado la felicidad y la tranquilidad a mi familia, soy muy agradecido. Mucha gente no estará de acuerdo, se enojarán o me dirán ‘vende patria’, pero a toda esa gente le preguntaría que haría en mi lugar. Les diría que vengan a mi sitio, los sentaría a todos en un estadio y les preguntaría que harían. 98% te dirán ‘vende patria’, pero se que ese 98% pensarían distinto si estuvieran en mi lugar”.

¿Cómo es Lionel Messi como rival?

Es de otro mundo y ojalá sea infinito. Estas cosas no se van a dar todos los días y va a pasar mucho tiempo para que veamos otro Messi. No hay sucesor para jugadores como Messi o Maradona. Muchos dicen que camina el campo, pero te agarra la pelota y te la lleva a de área a área a una velocidad donde lo chocas y no lo mueves aunque mida 1.60”.

¿Cómo ve a su hermano en Boca Juniors?

Lo veo siempre y hablamos mucho. Lo tranquilizo porque a veces cuando no juega se pone loco, pero yo le digo que esa película ya la viví en San Lorenzo y a su misma edad. Hay muchas cosas en el fútbol que nunca las vas a entender y el tiene que estar preparado para lo que venga. Ser profesional dentro y fuera del vestuario es lo que va a recompensar tu trabajo. Hablamos mucho”.

¿El mejor entrenador del fútbol argentino ahora mismo?

“Es complicado, pero entrenador creo que es Marcelo Gallardo, demostró de lo que está hecho y muchas cosas más. A mi me hubiera gustado que Juan Román Riquelme en vez de ser dirigente hubiese sido entrenador, sé que el fútbol sería otro. Mis dos jugadores favoritos siempre fueron Toni Kroos y Riquelme, por lo que estoy seguro que hubiera sido un gran entrenador. La misma sensación tengo con el Pipi Romagnoli”.

¿Falta organización en este torneo argentino lleno de equipos y formatos novedosos?

A mi me toco salir muy joven, pero también me tocó jugar un campeonato que cambiaba cada año, que se mezclaba con Copa Argentina, Sudamericana y Libertadores, la verdad es que te descoloca. El fútbol argentino no tiene la capacidad de prepararse como se preparan otros países, pero si a la Argentina le diésemos ese punto que le falta podrían salir jugadores todos los días. Siempre digo que Argentina es un árbol que siempre da frutos de jugadores, pero siempre hay que regarlo”.

La crisis de San Lorenzo

En el fútbol argentino siempre va a haber clubes con altos y bajos. Se ha metido ahora una persona muy inteligente que es Matías Caruzzo y que apuesto al 100% que lo va a hacer muy bien. Lo conozco de tres años en San Lorenzo y tiene que confiar en si mismo por que sabe que lo puede hacer bien. San Lorenzo es muy grande y va a salir a flote como sea”.

¿Algún sueño pendiente?

Soy muy fanático de Rosario Central y es algo pendiente que tengo. Quedan muchos años, tiempo para volver y se me cruzan muchas cosas en la cabeza, porque también me gustaría devolverle a San Lorenzo todo lo que me dio para ser profesional. Dejo todas las puertas abiertas y el futuro dirá. Sí me gustaría ir a Rosario, jugar en mi ciudad que es todo para mi y ojalá Argentina pueda mejorar para que podamos disfrutar de Rosario, que es una hermosa ciudad”.

¿Mueve más un Central vs. Newells que un River vs. Boca?

Yo me quedo con un Rosario Central vs. Newells, se me pone la piel de gallina (risas). Yo lo veía jugar a mi hermano ese clásico y me volvía loco. Es un clásico más que especial, River vs. Boca es bonito, pero la rivalidad de Rosario es algo hermoso, un espectáculo que ojalá Argentina pueda recuperarlo. Recomiendo siempre que lo vivan desde el campo, es una pasada”.