En unReal Madridacéfalo dentro del campo de juego, donde Cristiano Ronaldo dejó un lugar vacío que nadie hasta aquí pudo ocupar,Vinicius Juniorllegó desde Flamengo.

En la primera parte, la Casa Blanca abrió el marcador de los pies del brasileño, que con 19 años ha demostrado estar más a la altura que algunos históricos.

Tras una jugada errática donde Casemiro ensayó un taco y ni tocó el balón, Vinicius se paró desde afuera del área y se perfiló para la derecha.

Le pegó, aprovechó un desvío en un defensor y clavó el balón en un ángulo para hacer levantar al Santiago Bernabéu ante Osasuna.

Apenas marcó, Vinicius se largó a llorar como un nene en pleno campo de juego. ¡Mucha emoción!

¿Por qué tanta? Hacía ocho meses que el atacante no podía mojar con su equipo. Hoy fue un día muy especial para él.