Brasil 2014 fue ejemplo del detrás de escena que puede conllevar albergar una Copa del Mundo. En medio del Mundial, el gobierno brasileño vio desplomadosu porcentaje de imagen positiva por denuncias de corrupcióny malversación de fondos en una sociedad que no pidióser anfitriona.
A seis meses de Rusia 2018, en el país europeo empiezan a atribuirle crímenesalas autoridades locales. Vladimir Burmatov,jefe del Comité de Protección Ambiental de la cámara baja, denunció que el gobierno lleva a cabo una matanza deperros callejeros conel objetivo de “limpiar” las calles de las ciudades mundialistas.
“Hemos recibido llamados de activistas y ciudadanos solidarios que dicen que se están realizando tiroteos masivos y eutanasia de animales callejeros en varias ciudades anfitrionas de la Copa del Mundo”, contó Burmatov, quien expuso la sobrepoblación que viveel país. Le exigió aPavel Kolobkov, Ministro de Deportes, usar métodos “humanos” para cuidar a los animales, como centros temporales o hasta esterilizarlos.
“La reputación de Rusia está en juego”
Justamente el mes pasado,Vitaly Mutko, vice primer ministro, puso sobre la mesa la problemática yapuró a resolver el tema. Según sus palabras, hay más de dos millones de animales callejeros en las once ciudades que albergarán el Mundial. Cabe destacar que hace apenas unas semanas, Rusia elevó a tres años de prisión las condenas por maltrato animal.
Por ahora, las máximas autoridad convocan a otras soluciones y le piden calma a la población.Pero Burmatovdestaca: “La reputación de nuestro país está en juego“.
