Denis Shapovalov fue su verdugo en Roma, tierra que ha dominado más que nadie en los últimos años, pero no fue una derrota más. España se hace eco de las declaraciones de Rafa Nadal tras caer eliminado en un Masters 1000 donde el manacorí dejó en claro que vive, juega y convive con dolores. Nadie quiere preguntarse cuando llegará el final.

Ronald Garros está a la vuelta de la esquina y el rey de la tierra batida llegará como mínimo en algodones. La derrota por 6-1, 5-7 y 2-6 ante Denis Shapovalov reflejó la dura realidad que vive un Rafa Nadal que se desahogó en rueda de prensa para contar con detalles lo que han sido sus últimos meses. A los 35 años, el dolor y las molestias se han convertido en una realidad.

 

"Es difícil de entender mi día a día, no pretendo hacerme la víctima. Tengo lo que tengo, mañana me voy a levantar fatal porque no me voy a tomar nada, vivo con montones de antiinflamatorios porque si no no puedo entrenar", aseguró en rueda de prensa en actual campeón del Australian Open.

España se pregunta hasta cuándo

La portada de medios como MARCA reflejan un interrogante que nadie quiere hacerse dentro del mundo del tenis. Nadal prendió las alarmas anoche, con declaraciones que relejan la cara B de ser el primer tenista con 21 Gran Slams en el deporte blanco. Preocupa su físico de cara a la Roland Garros sí, pero sobre todo una cabeza que vive constantemente lidiando con el dolor.

"Llegará un día en el que mi cabeza me diga basta. Yo juego para ser feliz, pero claro, el dolor te quita la felicidad, y no ya para jugar sino para vivir. Mi problema es que muchos días vivo con demasiado dolor. Disfruto de lo que hago, pero me da muchos días de infelicidad", sentencio Rafa en rueda de prensa. Nadie quiere que ese día llegue y mientras Ronald Garros se pone a solo 9 días, en España temen por la salud de un Nadal que llegará a París inmerso en un crónico dolor.