Cuando un jugador es traspasado de una organización a otra, se podría esperar un poco de mesura en su último juego, en aras de preservar su integridad física para empezar su nueva etapa.
Sin embargo, este no fue el caso de Yasiel Puig, que ya se la tiene jurada a toda la banca de los Piratas de Pittsburgh desde hace bastante tiempo, y que no pudo contenerse cuando nuevamente se encendió una disputa entre ellos y los Rojos de Cincinnati.
La gresca inició cuando Amir Garrett se dirigió solo hacia el dugout de los Piratas para enfrentarse contra todo el equipo, lo que desencadenó una reacción del equipo de los Rojos, encabezados por Puig.
Esto no sería algo tan llamativo de no ser por el hecho de que tan solo minutos antes se reveló que Puig sería el nuevo refuerzo de los Indios de Cleveland, en una transacción que llevó al lanzador Trevor Bauer a Cincinnatiy al prospectoTaylor Trammell a los Padres de San Diego.
Evidentemente, el cubano fue expulsado del partido y probablemente será sancionado, pero igualmente en Cleveland recibirán su pasión y poderío a la ofensiva con los brazos abiertos, siempre y cuando evite irse a las manos con los rivales.
