Y un día, volvimos a ver el estilo de juego de aquel Tigres demoledor que tan bien le fue en los últimos años en México.
Fue 2 a 1 la victoria de los Felinos sobre el Santos Laguna, por la quinta jornada del Clausura, en El Volcán.
Los Guerreros comenzaron mejor en el partido que su rival, que igualmente inquietaba por las grandes figuras que tiene en la ofensiva.
A los 14 minutos, Enner Valencia capturó una pelota sin dueño en el área para el primero de los locales, que desde allí empezaron a mejorar.
Sin embargo, un terrible golazo de Julio Furch (que, a 30 metros del arco giró y colgó la pelota de zurda por encima de Nahuel Guzmán) le dio el empate a los visitantes.
André-Pierre Gignac falló una chance de las que no suele desperdiciar antes de que se cierre el telón de los primeros 45 minutos.
De todas formas, el delantero francés se recompuso a los 2 minutos de la segunda mitad: un gran cabezazo luego de un centro de Luis Quiñones le devolvió la ventaja a los dirigidos por Ricardo Ferretti.
Ya la pasaba mal Santos. Jonathan Orozco se lucía en cada ataque de los Regios. Y más aun cuando, a los 66, Matheus Doria se fue expulsado.
Valencia, Quiñones, y luego Eduardo Vargas (que entró más tarde) no pudieron liquidar el partido por la estupenda actuación del portero de los Laguneros.
Tigres ganó y alcanzó lo más alto de la tabla (junto a Monterrey, Necaxa y Atlas) con 10 unidades. Santos Laguna, por su parte, se quedó con 7 puntos.
