Se averió la máquina perfecta. Con el Mundial de Rusia como punto de inflexión de la crisis, Alemania parece haber quedado muy lejos del seleccionado que se coronó campeón en Brasil 2014.
Y es que tras su fatídico paso por la tierra de loz zares, se habrían agudizado los conflictos internos entre muchos de los futbolistas de mayor peso en la plantilla, que sin duda se han trasladado a los terrenos de juego.
Con la goleada sufrida en Amsterdam ante Holanda, Alemania quedó ahora en la última posición de su grupo en la naciente UEFANationsLeaguey amenazada por la posibilidad de descender un escalafón y jugar la próxima edición de la competición en una zona con selecciones de segundo orden europeo.
Este martes ante Francia y de nuevo frente a Holanda, pero como local, en la ventana de noviembre de la Fecha FIFA, el seleccionado que hasta hace meses era el mejor del planeta estará obligado a ganar para no ganarse una mancha negra en su historia futbolística.