No es un actor de Hollywood, ni un magnate de los negocios. Y mucho menos un político en campaña. Se trata nada menos que de Lionel Messi, quien para despedir de Barcelona a su amigo Javier Mascheranono tuvo dudas y eligió vestirse de gala.
La impecable combinación de grises de La Pulga, posiblemente con el asesoramiento de su esposa Antonella Roccuzzo, se llevó todas las miradas en el Auditorio 1899, llegando incluso a robarle algo de protagonismo al verdadero homenajeado.
No es habitual que Messiutilice esta clase de look en acontecimientos de dicha índole, ya que para verlo de traje, cuando no forma parte de la vestimenta oficial del club, hay que esperar año a año a la gala del Balón de Oro y ahora también a los premios The Best.
Incluso La Pulga lució mucho más arreglado que Javier Mascherano, quien se inclinó por una vestimenta sport, casi como si se hubiera puesto lo primero que encontró.