Yastin Cuevas fue el gran protagonista de la noche en el Estadio Monumental. El joven delantero ingresó desde el banco y cambió la historia del partido ante Everton, anotando el gol que abrió el camino en el triunfo por 2 a 0 de Colo Colo. Tras el encuentro, el canterano albo habló con emoción y dejó varias frases que reflejan lo vivido.

En primera instancia, el formado en el Semillero Albo destacó el esfuerzo colectivo como la clave del resultado. “El triunfo fue compañerismo, garra, hasta el final”, señaló Cuevas, antes de referirse a su tanto agónico. “¿El gol? Gracias a Dios, primeramente. Siempre lo soñé, desde chico. Muy feliz, muy feliz”, agregó visiblemente emocionado.

El atacante también analizó el desarrollo del compromiso, reconociendo que no fue sencillo quebrar a Everton. “Fue un partido muy cerrado, para ambas partes. Pero lo supimos sacar adelante como equipo y con huevos”, afirmó, valorando la insistencia y la mentalidad mostrada por el Cacique hasta el final.

Consultado por su convivencia en ataque con jugadores de mayor experiencia, Cuevas no escondió su gratitud. “Muy bien, me apoya harto, me habla harto, igual que Maxi (Romero)”, comentó sobre Javier Correa, destacando el respaldo que recibe dentro de la cancha. “Sólo agradecer, porque tienen experiencia. Escuchar siempre, me sirve mucho”, añadió.

El delantero también tuvo palabras para su historia personal y su vínculo con Colo Colo. Al ser consultado por su llegada al club, recordó con orgullo sus primeros pasos en Macul. “Llegué a los 11 años, me trajo mi abuelo que me está cuidando siempre”, relató, dejando ver la importancia de su familia en su carrera.

Gracias a Dios”, cerró Cuevas, en una frase que resume su noche soñada. De las inferiores al gol decisivo en el Monumental, Yastin vivió una jornada inolvidable y se transformó en el héroe inesperado de un Colo Colo que necesitaba ganar y encontró en su cantera la respuesta.

DATOS CLAVE

  • Yastin Cuevas anotó el primer gol en el triunfo de Colo Colo 2-0 ante Everton.
  • El delantero ingresó desde el banco de suplentes para destrabar un partido cerrado en Macul.
  • El canterano de 20 años llegó al club a los 11 años mediante su abuelo.