La cuenta regresiva empezó. Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 ya son una cuestión del pasado que despliega sus alas nostálgicas. Casi las mismas que están en pleno vuelo rumbo a París 2024, la próxima cita olímpica que se celebrarán desde el 26 de julio al 11 de agosto de ese año.

Y París, justamente, volverá a ser sede de un Juego tras 100 años. En verdad, será la tercera vez que lo mejor de lo mejor del deporte mundial (a excepción del fútbol, es cierto) se reunirá en la Ciudad Luz. Las anteriores fueron en 1900 y 1924.

Por eso mismo, la capital de Francia ya está en período de preparación y la casa de la moneda se puso a trabajar en ello. La Monnaie de París, el ente encargado de fabricar la moneda nacional francesa, en conjunto con la organización de los Juegos lanzaron las monedas oficiales de París 2024. En suma, se trata del primer producto oficial para la cita olímpica. Y, lógicamente, no será el único. La colección representa el espíritu olímpico, a los atletas y a los deportes. Iconos históricos, sedes y disciplinas estarán exhibidas en los medallones, en las monedas de serie, en las conmemorativas de 2 euros y en una colección de euros de oro y plata.

La forma de las de oro y plata es hexagonal, en representación por la “figura” del país. El revés de las monedas muestra a una Marianne corriendo y, de fondo, tienen a la Torre Eiffel o el Estadio Olímpico. También, hay una que representa el pase de posta entre Tokio 2020 y París 2024. Existen alrededor de 120.000 ejemplares en tiendas oficiales. Se espera que haya más, dada la demanda que las fuentes oficiales aguardan.

No es la primera vez que se hacen este tipo de conmemoraciones en la previa de unos Juegos Olímpicos. En sí, ya es una tradición que viene desde la antigüedad. Ya, en el 525 A.C, en la polis griega de Elis, se acuñó una moneda especial para homenajear la victoria de un atleta local en Olimpia. Esta tradición continuó hasta la desaparición de los Juegos antiguos en el año 393 D.C, cuando los prohibió el emperador romano Teodosio I, el grande.

Pero en Helsinki 1952, los Juegos en los Emil Zatopek, La Locomotora Humana, ganó los 5.000 y 10.000 metros y el maratón (un caso único hasta hoy), la tradición se retomó, con una moneda con un valor de 500 “markkaa” o marcos finlandeses (moneda oficial de Finlandia hasta 2002). En 1964, las sedes de los Juegos Olímpicos de verano y de invierno, Tokio e Innsbruck (Austria), también fueron parte de esta “fiebre del oro” e hicieron sus monedas oficiales.

París 2024 ya está en marcha. Parecen muchos los días que restan (más de 1000). Pero no son tantos. Tras poco más de un año de postergación por la pandemia por Covid-19, a los deportistas les quedan 365 días menos para conseguir la clasificación para estar en lo que, seguramente, serán los Juegos de la postpandemia que cambió al mundo moderno.