Desde haber sido traspasdo de los Lakers a los Pelicans en la operación Anthony Davis, Josh Hart ha sido muy crítico de la postura del equipo angelino en torno a la transacción y cómo lidiaron con su personal.
Y es que, de acuerdo con Hart, tanto él como Lonzo Ball se enteraron de que habían sido traspasdos a través de sus cuentas de Twitter, sin recibir ningún tipo de comunicación por parte del equipo.
En este sentido, Hart incluso llegó a decir que “tenía que salir de ahí” y que era un ambiente “deprimente”, encendiendo la rivalidad entre Lakers y Pelicans y provocando la ira de algunos fanáticos. Por ende, debió acudir a su cuenta de Twitter para aclarar lo que motivó sus críticas, pero no por eso reculó o se retractó de lo que dijo:
“Aclaremos esto. Amé mi tiempo en Los Ángeles y amé a mis entrenadores, compañeros y cuerpo técnico. Solo tengo amor y respeto hacia la gerencia”, dijo en su primer tuit.
“Me desgarré hasta el c#lo por los de púrpura y dorado. Jugué lastimado y nunca puse una excusa. Estoy muy agradecido con la organización de los Lakers y entiendo que la NBA es un negocio, pero como jugador, simplemente pides la cortesía de una llamada diciendo que te cambiaron, en lugar de enterarte a través de Twitter”, concluyó.
Definitivamente, Hart tiene un punto válido, pues cualquier tipo de comunicación por parte del equipo sería una simple cortesía con uno de los jóvenes que, durante dos campañas, representó el escudo de la organización.
Ahora, se espera que hayan muchos chispazos cada que vez que Pelicans y Lakers se enfrenten, y será interesante ver cómo recibe la afición angelina a Hart cuando regrese al Staples Center.
