El crack brasileño acordó con Luis Enrique un viaje a su país, donde aprovechó para recuperar energías, acudir al cumpleaños de su hermana y visitar su instituto para niños.
No existe lesión ni impedimento para que Neymar se pierda compromisos importantes con Barcelona; apenas hizo falta una charla con el entrenador que, habiendo entendido a la perfección las necesidades de su plantilla, aceptó la partida de un jugador clave, sabiendo (y exigiendo) que a su regreso lo encontrará mejor que antes.
“No podía venir a Brasil sin pasar por el instituto. Es el sueño de mi familia y cuando vengo aquí me pongo feliz y me da motivos para confirmar que estamos haciendo algo bueno. El cariño que me dan y las charlas que tenemos me dan fuerzas para para seguir corriendo a por más títulos en Barcelona”, expresó el crack brasileño.
La quinta tarjeta amarilla que Neymar vio en Vallecas no fue casualidad, sino parte de un acuerdo del jugador con Luis Enrique, que entre otras cosas quería regresar a Brasil para acudir a la fiesta de cumpleaños de su hermana Rafaella.
Y aunque a Ney no le sobró el tiempo para disfrutar de su país todo lo que hubiera querido, el viaje le permitió desconectarse de las tensiones que implica la máxima competencia: “Es todo rápido cuando vengo a Brasil y no consigo estar un día entero aquí pero intento tener contacto con todos los niños. Lo que más feliz me hace es verlos hablando de sus sueños”, concluyó el delantero, desde su Instituto.
+Gran pared entre Messi y Neymar
+Mascherano: “Me gustaría trabajar en River”