Una insólita estrategia utilizó el Sport Club do Recife, elenco de la primera división brasileña, que contrató 30 madres como agentes para disminuir la violencia. En la presentación no hubo incidentes.
Con el objetivo de disminuir la violencia los dirigentes de las instituciones buscan cualquier método. Por estos tiempos es muy difícil manejar el público y los clubes analizan diferentes alternativas para combatir los incidentes en las canchas del fútbol.
En Brasil, un equipo de la primera división, utilizó una estrategia poco común. El Sport Club do Recife, que pertenece a la máxima categoría del fútbol brasilero, contrató 30 madres como agentes para disminuir la violencia. La iniciativa la denominaron “Security Moms”.
La medida fue implementada en el clásico ante Náutico, en el estadio Ilha Do Retiro. A pesar de ser el tercer choque más antiguo en la historia del fútbol brasileño no se produjeron incidentes y las madres se retiraron exitosamente.