La plantilla corta que le quedó a Barcelona para afrontar la presente temporada vuelve a darle dolores de cabeza a Quique Setién en el inicio de su ciclo como entrenador del equipo.

Tras la victoria 3-2 en su visita al Betis, ni Gerard Piqué ni Samuel Umtiti se entrenaron a la par del grupo. Esto encendió una señal de alerta ya que, hoy por hoy, se trata de los únicos dos zagueros del primer equipo que el DT tiene disponibles para el duelo ante Getafe.

Piqué, que está recuperándose de una sobrecarga en el abductor de la pierna derecha, que ya lo había obligado a ser reemplazado el jueves, se entrenó de manera diferenciada.

Peor parece el panorama para Samuel Umtiti, quien pese a completar todo el partido contra Betis se mostró mal desde lo físico. Y el esfuerzo ya le pasó factura, porque hoy ni siquiera salió a entrenarse.

A esta situación se suman las dos tarjetas amarillas y consecuente expulsión que recibió Lenglet ante Betis; por lo que es muy probable que Setién deba echar manos cuanto menos a uno de los centrales del filial.

Quien parte como favorito es el uruguayo Ronald Araujo, que ayer integró el banco de suplentes aunque no sumó minutos.