El bajón en el rendimiento de Thibaut Courtois, que había sido elegido como el mejor portero del Mundial de Rusia, pone a Marc-André ter Stegen casi de manera indiscutible como el guardametas más destacado de la actualidad.

Sin embargo, el hecho de ser una superestrella no ha hecho que el alemán pierda la cabeza por los lujos y el confort.

Prueba de ello es, por ejemplo, que elija ir a entrenar en el metro, como uno más, y no en un auto propio. Con absoluta sencillez, el portero culé se encargó de explicar el motivo.

“El metro va muy bien y es más rápido que el coche”, dijo durante la presentación de la decimoquinta edición deRelatos Solidarios del Deporte.

Ter Stegen contó además que está encantado con la ciudad de Barcelona y que disfruta de recorrerla cada vez que puede:“Me sorprende que a la gente le sorprenda, pero yo quiero estar tranquilo en un café como cualquiera de los que estáis aquí”, concluyó.