Con un escandaloso y polémico arbitraje, Santiago Wanderers cayó 3-1 ante Real Madrid en la final de la Copa Intercontinental Sub 20 que se disputó en el Estadio Santiago Bernabéu y donde los Caturros sufrieron tres expulsiones y siete amarillas por parte del juez polaco Damian Sylwestrzak.
Los merengues llegaron al triunfo gracias a los goles de Daniel Yáñez de tiro libre, Fran Santamaría quien definió bajo el arco y Roberto Martín en el último minuto, sellaron el título para los merengues, ante un elenco porteño que llegó al empate transitorio tras golazo de Christian Silva en el arranque del segundo tiempo.

Silva marcó el empate transitorio para los porteños (Photosport).
Los Caturros pecaron del juego brusco en los primeros minutos. Los porteños sufrieron la expulsión de Alexander Dubó a los 28 minutos por un planchazo y luego acumularon tarjetas amarillas.
En el segundo lapso, el Decano cambió el chip, llegó al empate y le jugó de igual a igual a los españoles, sin embargo el partido se le escapó de las manos al juez polaco, estudiante de teología, quien no tuvo reparos en expulsar a Christopher Valenzuela tras un choque de cabezas y a Denilson San Martín por una dudosa infracción.
Sin embargo más allá del polémico arbitraje, quedará la conformidad de que Santiago Wanderers le compitió de igual a igual durante largos pasajes del partido a uno de los clubes más grandes del mundo.









