Luto en el fútbol mundial y en Indonesia debido a una estampida ocurrida en el clásico de ese país entre el Arema FC y Persebaya Surabaya disputado por la Liga 1 de ese país válido por la novena fecha del torneo. El compromiso se disputó en el Kanjuruhan Stadium y el duelo de East Jarva quedó en manos de la visita. Tras esa situación, los hinchas ingresaron a la cancha y se produjo una violenta estampida, que dejó a más de un centenar de hinchas fallecidos.
Según reportes internacionales, al menos, existe la cifra de 174 muertos y muchos de ellos perdieron la vida en la cancha. La situación fue tensa ya que la Policía de Indonesia, que estaban en el estadio, empezó a lanzar bombas lacrimogenas para disuadir el actuar de los fanáticos.
El encargado general de la Policía, Nico Afinta, entregó cifras espelusnantes tras el accionar en Indonesia con un total de 34 fallecidos en el recinto deportivo y, al menos, 300 heridos de gravedad. En varios videos se ve que los efectivos policiales se enfrentaron con los fanáticos, mientras que los deportistas, árbitros y cuerpos técnicos escapaban para salvaguardar su vida.
El inspector General en Jefe de la Policía Regional de Java Oriental, Nico Afinta, indicó que también agentes de la Policía perdieron la vida mientras realizaban sus funciones y que todo se generó cuando los hinchas saltaron la cancha tras la derrota del Arama en su estadio. Ahí, los efectivos de seguridad y militares usaron gases y eso desató la tragedia.
El presidente de Indonesia, Joko Widodo, lamentó todo todo ocurrido en el clásico deportivo y manifestó que "espero que sea la última del fútbol en nuestro país. Debemos mantener el sentido de hermandad de la nación".
La Liga 1 de Indonesia, luego de estos sucesos, quedó absolutamente suspendida y el presidente de la LIB, Akhmad Hadian Lukita, fue tajante en castigar, de inmediato, al Arema FC que no volverá a tener a sus fanáticos en las galerías ni menos usar su estadio, aunque podrían arriesgar un castigo peor.
