Lo de Dusan Lajovic en el Court Central Anita Lizana no fue una jornada de tenis, fue un calvario en tres actos. El serbio no solo sucumbió ante el tenis de Tomás Barrios, sino que terminó la jornada en una clínica tras un accidente tan ridículo como doloroso, coronando un paso por Chile marcado por la hostilidad y la falta de control.
El tenis no bastó ante el “ruido”
Lajovic (123°) cayó por 7-5 y 7-6 en un duelo donde su principal rival no fue solo Barrios, sino el entorno. El balcánico perdió los estribos con un umpire, Manuel Absolu, que pareció un espectador más ante los gritos de la grada.
“Sabíamos que no habría juego limpio”, disparó Lajovic, indignado por un fanático que se dedicó a recordarle que era “malo” antes de cada servicio. Ni la caballerosidad de Barrios, quien salió en su defensa, pudo calmar el ambiente de una serie que ya arde.
2. El golpe de gracia: Una mampara de cristal
Si el 2-0 abajo tras el triunfo de Tabilo no era suficiente castigo, la mala suerte se encargó de sellar la noche. En un descuido insólito mientras se retiraba a vestuarios, Lajovic chocó de frente contra una mampara de cristal.
El resultado: una contusión craneana, cortes en la boca y el posible aflojamiento de piezas dentales. Un final de película de terror para quien vino a jugar tenis y terminó bajo observación médica en la Clínica Universidad de Los Andes.
3. Un sábado en duda
Con Lajovic fuera de combate para el duelo ante “Jano”, la serie queda servida para el equipo de Nicolás Massú. El serbio se va de la primera jornada con las manos vacías, la cara golpeada y una queja amarga contra un arbitraje que, a su juicio, permitió que el Court Central se transformara en una caldera sin ley.
