Keylor Navas ya había demostrado en la previa del partido que disputar El Clásico en el Camp Nou no sería una formalidad para él y desde el primer minuto de juego se lo vio muy concentrado.
De inmediato, se vio en vuelto en un duelo personal con el uruguayo Luis Suárez, que logró vencer su resistencia a los 10 minutos de juegos y aventajar al Barcelona.
Tras el empate Merengue, obra de Cristiano Ronaldo, Navas volvió a cruzarse con Suárez y esta vez le tapó su segundo tanto en un mano a mano. El uruguayo reclamó penal en la jugada, algo que no le cayó nada bien a Keylor.
Sin dudarlo, el ticosilenció los reclamos del charrúa de un empujón, en una acción poco común en él que sorprendió hasta al mismísimo delantero culé.



