El mundo de las cartas de juegos es uno muy particular. No hace mucho vimos al YouTuberLogan Paul subir al ring a pelear con Floyd Mayweather con una carta de Pokémon valuada en 150 mil dólares adornando sucuello, y ahora una carta de Yu-Gi-Oh! se ha ido por las nubes, con 13,4 millones de dólares de valor.
¿Por qué es tan valiosa la carta del Dragón Blanco de Ojos Azules?
La historia de esta carta es bastante particular, ya que se trata de un Dragón Blanco de Ojos Azules, el cual se encuentra dentro de un marco oficial del 20° Aniversario del juego de cartas de Yu-Gi-Oh!. Es una carta de Edición Limitada, de las cuales sólo hay 500 en el mundo y estan bañadas en Plata u Oro.

Esta carta está valuada entre 31 y 46 mil dólares, pero su valor creció exponencialmente en una subasta que se realizó en China. Y es que la misma se encontraba entre las pertenencias de un criminal conocido comoZhang Yujie, quien fue condenado a cadena perpetua en prisión a causa de malversación de millones de yuanes del fondo gubernamental chino. A raíz de esto, todas sus pertenencias fueron subastadas, y la carta detonó las cifras por completo.
La audiencia por la carta fue suspendida por el Gobierno chino
Y es que la audiencia por las pertenencias de Yujie llegó 13,4 millones de dólares, todo por esa carta de Yu-Gi-Oh!, un valor que ni los coleccionistas más acérrimos hubieran imaginado. A raíz de esto, el Gobierno chino decidió cancelar la audiencia, ya que creen que hay algo extraño detrás.
Veremos si en algún momento el Dragón Blanco de Ojos Azules enmarcado por el 20° Aniversario de la franquicia vuelve a ser subastado, y si alcanza nuevamente los valores de ésta primera subasta, o si finalmente alguien se la lleva a su colección por el valor real de la misma.

Seto Kaiba era el poseedor de los Dragones Blancos de Ojos Azules en el anime.
Recordemos que estas cartas son de colección, por lo que no se utilizan para jugar, y son más bien una pieza para exponer por parte de los coleccionistas o algún fanático con enormes cantidades de dinero para derrochar.





