El mal sabor de boca que le quedó a Riverpor la doble postergación de la final de Copa Libertadores ante Boca a causa de la agresión de un grupo de hinchas al micro del Xeneize en su arribo al Monumental, no pasa solo por haber hecho ir en vano dos veces a los aficionados al estadio o por no haber podido todavía definir el título.
Ni siquiera queda solo en la posibilidad de que su clásico rival le gane el campeonato en el escritorio. También duele el derroche de dinero que se hizo para nada, en un operativo de seguridad que no estuvo ni cerca de cumplir con sus obligaciones.
#River perdió muchísimo dinero entre gastos organizativos y demás por las dos postergaciones. Más información: https://t.co/mfyIGjtde1
— La Página Millonaria (@RiverLPM) 25 de noviembre de 2018
Según la información que pudo recolectar el periodista Germán Balcarce, entre sábado y domingo Riverhabría pagado a la policía una suma cercana a los 20 millones de pesos.
Esta cifra representa la quinta parte de la recaudación por la venta de las entradas para la Superfinal de Copa Libertadores, “un monto significativo que, por ejemplo, representa casi un mes de sueldos para los empleados de la institución, sin incluir al plantel profesional ni el cuerpo técnico”.





