Luka Modric no podrá disputar la Supercopa de España el próximo domingo a causa de la expulsión que en 2014 sufrió ante el Atlético Madrid, en la última final de la mencionada competición que había disputado el equipo Merengue.
$bp(“Brid_02288092”, {“id”:”6126″,”width”:”800″,”height”:”478″,”video”:”157035″});
Zinedine Zidane no podrá contar con una pieza clave de su alineación justo en el primer clásico oficial de la temporada y como producto de una situación que se produjo mucho antes de que asumiera como titular del banquillo Merengue.
Es que en la última final de Supercopa de España que disputó Real Madrid, el 22 de agosto de 2014 ante el Atlético, Luka Modric vio la segunda amarilla sobre el final del partido ganándose una expulsión que, después de tres años, deberá pagar el próximo domingo.
Según el reglamento, la sanción quedó pendiente hasta ahora al tratarse de una expulsión por doble tarjeta amarilla, mientras que si hubiese sido una tarjeta roja directa hubiera cumplido su castigo en el siguiente partido de Liga, algo que sin dudas le hubiera convenido al croata.




