Guerrero es un jugador temperamental. Cuando le toca jugar un partido pone toda su pasión y eso le puede jugar a favor pero también contra.
Hamburgo y la Selección Peruana han sido víctimas de sus reacciones y han perdido al goleador por muchos tiempo en el pasado. Tras un periodo con más tranquilidad, parecía que este problema se había solucionado, sin embargo en el Inter recayó.
Y es que Paolo Guerrero salió expulsado minutos antes que acabe el primer tiempo por insultar al árbitro. El Depredador recibió un golpe de Rodrigo Caio, lo que causó que el 9 sangre, como aquel partido contra Uruguay en el 2013.
Jugadas antes, el Pistolero ya había tenido un problema con el árbitro y con el mismo defensor. Dentro de área, fue desacomodado por el central, se fue al piso y el referi no cobró nada.
Solo un rato después, el peruano fue expulsado. Tras esto, salió gritando ante una hinchada que ya lo conoce: La Rubronegra del Flamengo, ex equipo de Guerrero.
