En la noche de Núñez, River y Newell’s se enfrentaron en el estadio Antonio Vespucio Liberti por la fecha 13 de la Liga Profesional, donde buscaban no perderle pisada al líder Atlético Tucumán, que había ganado en el inicio de la jornada.
Después de haber derrotado a Independiente, sobre la hora, los de Marcelo Gallardo querían volver a ganar en condición de local, ya que en su última presentación había caído contra Sarmiento. Por el lado de los rosarinos, comandados por Javier Sanguinettillegaban al Monumental con una derrota y una igualdad en los últimos dos cotejos.
El encuentro no tenía grandes emociones. De hecho, a ambos equipos les costaba generar peligro. Sin embargo, apareció la figura de Pablo Solari para destrabar el marcador y así sentenciar su primer grito con la camiseta de River. A la salida de un lateral, el ex Colo-Colo quiso rematar cruzado, pero tras el rebote en Leonel Vangioni, la pelota se coló en el arco defendido por Lautaro Morales. Y habría más.
Tres minutos más tarde del primer grito sagrado, nuevamente apareció el Pibe para que los de Gallardo pudieran ampliar la ventaja: una enorme asistencia de Agustín Palavecino dejó en completa soledad al nacido en San Luis, que remató cruzado y venció al arco de la Lepra. A partir de allí, el Millonario comenzó a dominar el balón y tuvo una ocasión más para que la primera etapa sea una goleada, pero el tiro libre de Juan Fernando Quintero pasó muy cerca.
En la segunda mitad, debido a que Rivermantenía su ventaja, trató de dormir el juego. Sin embargo, también trató de aprovechar las pocas situaciones de riesgo que generó en el área rival, aunque la falta de efectividad le dio una vida a Newell’s: a los 26 minutos, los de Sanguinettialcanzaron el descuento por medio del ex Boca, Pablo Pérez.
Cuando la visita buscaba alcanzar la igualdad y generaba, desde el balón detenido, River dio una muestra clara de que aún estaba vivo: tras un grandioso centro de Palavecino, en lo alto apareció Javier Pinolapara meter un frentazo formidable y poner el 3-1 para luego ser ovacionado por todos los hinchas.
La tranquilidad llegó al Monumental, que después del tercer tanto se encontró con un partido totalmente liquidado. Y no era para menos, ya que Newell’s se quedó sin fuerzas por lo que significó el mazazoen el gol de Pinola.
River se aprovechó de la vulnerabilidad de la defensa leprosa, y ante un enorme contraatque comandado por Pinola (sí, aunque cueste creerlo), le cedió el balón a Matías Suárez para que liquide el pleito con un verdadero golazo: el cordobés abrió todo el pie derecho y la colgó del ángulo.
Con este resultado, los de Marcelo Gallardo treparon a la cuarta colocación de la tabla y ahora quedaron a 7 unidades del líder Atlético Tucumán, y buscará seguir descontando cuando visite a Arsenal. Por su parte, el elenco de Javier Sanguinetti quedó decimoquinto, a 11 puntos del puntero, y ahora buscará retomar la senda de la victoria frente al débil Lanús.
