La previa del compromiso por la Copa Chile estuvo marcada por la preocupación en los albos tras confirmarse la sensible baja por lesión de Lautaro Pastrán, quien sufrió un esguince medial en la rodilla derecha y estará cerca de un mes fuera de las canchas.
Ante esto, el DT Fernando Ortiz movió sus piezas e inyectó tres modificaciones en la pizarra, mandando al pasto a Matías Fernández, Álvaro Madrid y Erick Wiemberg. Al frente, el estratega hispano Ronald Fuentes prometía dar batalla avisando que no le regalarían ni un centímetro de ventaja al que catalogó como “el mejor equipo de Chile”.
El duelo arrancó con un susto gigante para el Cacique al minuto 4. Un grosero error de Diego Ulloa terminó habilitando a Patricio Rubio, pero el remate del atacante fue tapado milagrosamente con el rostro por el arquero Gabriel Maureira.
Tras el aviso, Colo Colo reaccionó con la jerarquía de su plantel. Al minuto 25, Leandro Hernández se sacó a la zaga local y metió un centro con lienza para que Maxi Romero ganara por el aire y clavara un impecable frentazo para el 1-0. Con la ventaja mínima, los equipos se marcharon al descanso.

Maximiliano Romero se reencontró con los goles
Goleada, liderato albo y el drama de un debut de tres minutos
En el inicio del complemento, la escuadra alba liquidó las acciones por la vía rápida. Al 47′, el propio “Tigre” Romero fue derribado en el área por Martín Ormeño y el juez Diego Flores no dudó en sancionar la pena máxima. A los 49 minutos, el juvenil Leandro Hernández le pidió el balón a Arturo Vidal y ejecutó con total frialdad al palo derecho de Julio Fierro para decretar el 2-0.
La fiesta del puntero exclusivo de Primera División se completó merced a un error en la salida hispana. A los 63′, Víctor Felipe Méndez recuperó y asistió con ventaja a Maxi Romero, quien definió de primera al segundo palo para firmar el 3-0 definitivo y su doblete personal en Independencia.
Sin embargo, la jornada liguera internacional o doméstica guardaba una de las historias más insólitas del torneo. Al minuto 73, Ortiz movió el bando e hizo ingresar al delantero de 16 años, Felipe Raipán. Solo tres minutos después de pisar la cancha, en el 76′, el juvenil intentó recuperar un balón en el medio campo y le propinó un durísimo planchazo a Mitchell Wassenne, recibiendo una tarjeta roja directa de forma inmediata.















