La actualidad de Colo-Colo, pese a marchar puntero, no convence a los paladares más exigentes. Uno de ellos es Leonardo Véliz, quien en conversación con BOLAVIP desmenuzó el presente del “Cacique” con una crítica feroz, centrando sus ataques en la figura de Arturo Vidal y en la gestión de refuerzos de Blanco y Negro.
Para el Pollo, las palabras de Vidal en contra de la nómina de Nicolás Córdova ya no tienen el peso de antaño. “Escuchar a Vidal para mí ya es improcedente e irrelevante. Todos sabemos que cuando abre la boca deja la embarrada”, disparó de entrada, recordando sus polémicas contra Bielsa y Sampaoli.
El exseleccionador nacional fue más allá y cuestionó el nivel físico del volante:
“Él todavía quiere ser el divo de una selección que ya ni en Colo-Colo lo consideran un hombre actualizado; ya es del pasado y juega por el nombre. No lo va a alcanzar ni con un avión frente al ‘Popín’ Castro de Limache. Físicamente no está para el alto rendimiento”, disparó el mundialista.
Un liderato que “obnubila”
A pesar de que el equipo de Fernando Ortiz lidera la tabla, el “Pollo” advirtió que el fanatismo está cegando a la hinchada. Criticó que el equipo gane “apenas 1-0” y señaló la alarmante falta de un artillero de raza.
“A Colo-Colo le faltan goleadores. No tiene. Y con eso no le alcanza”, sentenció Véliz. Además, comparó la millonaria planilla alba con la de su escolta: “En Colo-Colo, 114 millones se los lleva un solo jugador como Vidal, mientras que la planilla de Limache es de 190 millones. No es para vanagloriarse”.
El karma de la sucesión de Paredes
Finalmente, Véliz apuntó a la gerencia técnica por la mala elección de los delanteros, mencionando el caso de Javier Correa y una larga lista de fichajes fallidos en el Monumental.
“Desde que se fue Esteban Paredes no ha salido un goleador. Todo lo demás han sido contrataciones fracasadas: Benegas, Lezcano, Paiva, Parraguez… ninguno ha reemplazado lo que debe ser un goleador para Colo-Colo”, concluyó lapidario, dejando claro que, para él, el actual sistema de juego no deja contento a nadie que busque calidad por sobre el resultado.
