Colo Colo ha pasado por un largo proceso de reestructuración. En las últimas ventanas de transferencias, el conjunto de Macul ha tenido que despedir a algunos emblemas, siendo uno de ellos Leonardo Gil.

A fines de 2024, el mediocampista argentino-chileno debió salir del cuadro albo, lo que generó un remezón al interior del camarín. El zurdo emigró a Huracán y se reinstaló en su país de origen.

¿Cómo fue dicha partida desde el Estadio Monumental? Si bien le tiene cariño al club chileno, no olvida cómo fue decir adiós sin recibir un mensaje dirigencial de vuelta: así lo reveló en conversación con AS Chile. Disparó con todo.

“No hubo despedida. Terminó el partido donde salimos campeones, agarré mis cosas y me fui. En ese sentido, un poco triste… Me despedí de la gente en redes, y para despedirme de mis compañeros hice una comida”, comentó.

Con Aníbal (Mosa) no conversé ni cuando salimos campeones. Nunca nada. El único que me llamó fue Daniel Morón, que como dos o tres días después quería charlar conmigo, pero yo ya tenía todo organizado para irme”, agregó.

Leonardo Gil salió de Colo Colo a fines de la temporada 2024. (Imagen: Photosport)

Leonardo Gil sigue a Colo Colo

Tras ello, el mediocampista de 34 años se refirió a la actualidad de su antiguo equipo. Si bien está lejos, se mantiene al tanto de cómo se ha ido desempeñando con el paso del tiempo.

Me alegra que le esté yendo mejor a Colo Colo, porque el año pasado fue muy difícil. Me puso muy triste todo lo que pasó con la violencia, con la invasión al campo de juego… Fue un centenario muy opaco“, cerró.

En resumen:

  • Indiferencia dirigencial: “No hubo despedida. Terminó el partido donde salimos campeones, agarré mis cosas y me fui. Con Aníbal (Mosa) no conversé ni cuando salimos campeones. Nunca nada”, confesó el volante.
  • El llamado tardío de Morón: Gil reconoció que el único gesto vino del gerente deportivo, aunque fuera de tiempo: “El único que me llamó fue Daniel Morón, como dos o tres días después, pero yo ya tenía todo organizado para irme”.
  • El adiós al camarín: Ante la falta de un acto oficial, el jugador debió gestionar su propia despedida: “Me despedí de la gente en redes, y para despedirme de mis compañeros hice una comida”.