La desafiliación de San Marcos de Arica provocó una verdadea hecatombe en la Primera B. Y es que tras el fallo de la Primera Sala del Tribunal de Disciplina, la ANFP decidió suspender la última fecha del torneo, dejando en ascuas la definición del ascenso, el descenso a Segunda Profesional y los clasificados a la liguilla de ascenso.
Ahora, el problema está en un vacío reglamentario: mientras las bases de Primera División establecen claramente cómo contabilizar los puntos de los rivales de un equipo desafiliado, las de la Primera B presentan diferencias en su redacción. Esto dejó en duda la aplicación de los triunfos por 3-0 frente al conjunto ariqueño.
El increíble error en la transcripción de las bases de Primera B
La controversia por la desafiliación de San Marcos de Arica tiene su origen en una diferencia clave entre los reglamentos de Primera División y Primera B. Mientras la máxima categoría establece claramente cómo proceder ante la expulsión de un club, las bases del torneo de ascenso presentan una omisión que dificulta aplicar la misma medida.

¿Logrará San Marcos de Arica salvarse de la desafiliación? (Photosport).
En Primera División, el Artículo 89° establece expresamente: “En el evento que durante el desarrollo del Campeonato un Club fuere sancionado con la pérdida de la categoría, desafiliación o expulsión se entenderá, para todos los efectos, como el último lugar de la Tabla de Posiciones al término del Campeonato, contabilizándose todos los partidos que hubiere disputado o que le restaren por disputar, como perdidos por un marcador de 3 x 0…”.
Sin embargo, el Artículo 87° de la Primera B, titulado “Descenso por sanciones, por desafiliación o expulsión”, solo menciona la pérdida de categoría en su contenido, sin incluir explícitamente la desafiliación ni la expulsión: “En el evento que durante el desarrollo del Campeonato un Club fuere sancionado con la pérdida de la categoría se entenderá, para todos los efectos, como el último de la tabla de posiciones al término del Campeonato, contabilizándose todos los partidos que hubiere disputado o que le restaren por disputar, como perdidos por un marcador de 3×0…”.
Esta pequeña e increíble diferencia ahora es el centro del conflicto. Como San Marcos fue sancionado con la desafiliación y no con la pérdida de categoría, la aplicación automática de los marcadores de 3-0 a sus rivales queda en entredicho bajo una interpretación estricta de las bases de la Primera B.
La falta de una disposición explícita mantiene en suspenso la tabla y todo se definirá cuando la Segunda Sala emita su fallo tras la apelación que presentarán los ‘Bravos del Morro’. Así, según dio a conocer Emol, el torneo podría definirse recién entre el 14 y 15 de noviembre.





