La historia de Lucas Romero en esta fecha FIFA parece sacada de un guion de resiliencia. El volante de Universidad de Chile ni siquiera figuraba en la lista original, pero la lesión de Andrés Cubas le abrió una puerta que el volante azul no dudó en derribar.

Tras el 1-0 sobre Grecia en un amistoso en esta Fecha FIFA, Gustavo Alfaro analizó el impacto del azul y de sus otros compañeros nuevos en en el andamiaje guaraní.

Vi un trabajo muy sólido de todos, pasando por Lucas Romero, que estaba fuera de la lista y entró por la lesión de Cubas y jugó un muy buen partido“, partió señalando el estratega argentino, quien destacó la madurez del mediocampista para absorber la presión de debutar en Europa.

Gustavo Alfaro destacó al mediocampista de Universidad de Chile

Adaptación inmediata y jerarquía silenciosa

Para Alfaro, lo más sorprendente no fue solo el despliegue físico de Romero, sino la velocidad con la que asimiló los conceptos tácticos y las normas del grupo.

  • Como un veterano: “Honestamente, los vi (a los nuevos) como si estuviesen trabajando hace mucho tiempo con nosotros, adaptados muy rápidamente a las normas de convivencia y a la manera que tenemos de sentir y de jugar”, confesó el DT.
  • Desgaste físico: El técnico reveló que la salida del volante de la U a los 79 minutos no fue por rendimiento, sino por precaución: “La idea era que él jugara los 90 minutos, pero empezó a cargarse muscularmente y decidimos cambiarlo”.

El sueño mundialista golpea la puerta

Alfaro reconoció que la “incertidumbre de si serán parte o no del equipo mundialista” es una carga emocional fuerte, pero valoró cómo Romero y los otros debutantes transformaron esa ansiedad en frescura. Con este nivel, el volante azul deja de ser una alternativa de emergencia para convertirse en un candidato serio a integrar la lista definitiva de Paraguay para el Mundial 2026.