Fueen 2010 cuando Javier Aquino cumplió el máximo sueño que todo futbolista tiene desde que comienza a patear una pelota: Debutar en Primera División. Y lo hizo gracias a Cruz Azul, el equipo que le abrió las puertas desde laTercera División, con el equipo de Lagunas,en su natal Oaxaca.
A sus apenas 20 años, el mediocampista ya era parte del primer equipo de La Máquina, luego de que Enrique Meza le diera la oportunidad de incorporarse al plantel que pelearía por el título en la Liga MX, como uno de los canteranos ‘promesa’.

Javier Aquino debutó con Cruz Azul en 2010. (JamMedia)
Todo eso, sus inicios, su formación, las primeras oportunidades, los primeros llamados a la Selección mexicana; el despegue de su carrera, todo,Javier Aquino lotenía muy claro y lo agradecía cada que podía, incluso lo presumía, antes de partir a Europa en 2013, por supuesto, luego de que Cruz Azul fuera también la vitrina para que el Villarreal volteara a verlo.
Lo dijo en una y en cadaentrevistaque le realizaban a la entonces incipiente figura cementera; presumía con orgullo que desde pequeño era aficionado de La Máquina, pues su padre fue quien le heredó el amor por los colores.

Su padre le inculcó a Javier Aquino la afición por Cruz Azul. (Instagram)
“Mi padre era jugador amateur, en la población de Ixhuatán, Oaxaca, y él me inculcó el futbol, los colores de Cruz Azul, él era el que me llevaba a jugar futbol con los demás niños en mipueblo”, aseguró Aquino en aquel entonces en alguna entrevista.
“Recuerdo bastante la llamada, los momentos de decirle que iba a la pretemporada con el primer equipo, mi padre fue el hombre más feliz del mundo. Estoy hasta ahora muy agradecido con ellos”.
Fueron las palabras de un lejano joven agradecido con el equipo que lo vio nacer como futbolista, el mismo que ahora defiende la camiseta de Tigres, el que no solo festejó haberle anotado en contra en alguna ocasión a La Máquinasino el que besó el escudo universitario y se burló en su cara y en la cara de los aficionados que un día le demostraron su apoyo y cariño.
Javier Aquino se burló una vez más de Cruz Azul, al lanzar una frase que sabe que duele en el entorno celeste,la sequía de títulos, y de la que él también fue parte: “Llevan 30 años sin ganar nada y siguen reclamando”. Tal vez Javier Aquino perdió la memoria.




