Este sábado llegó el día más esperado en el fin de semana de las estrellas en la NBA. Tras la competencia de celebridades, fue el momento de darle paso a las habilidades, con el torneo de volcadas como el plato fuerte de la jornada. A pesar de no contar con figuras de renombre y primer nivel, lo cierto es que el desafío terminó cumpliendo con las expectativas y dejando la vara alta.
El ganador de las volcadas fue Keshad Johnson. El rookie de Miami Heat fue parte estelar de este momento de la noche y dejó el mate del día. Al momento de tener que pasar al frente, el joven de 24 años eligió al reconocido rapero E-40 y la celebridad aceptó la propuesta con un tanto de desconfianza. Sin embargo, lo mejor estaba a punto de suceder.
La volcada de la noche de Keshd Johnson
Sin mediar muchas palabras y solo con algunas pequeñas indicaciones, Johnson dejó lista la mesa para servirse. Tomó impulso y a pura velocidad saltó por encima de E-40 para terminar volcando el balón con una sola mano, mientras con la otra se tomaba la nuca. Lo más impactante fue que no necesitó apoyarse en la espalda del rapero para evitar riesgos. Impresionante.
A pesar de este espectacular momento, lo cierto es que el concurso recibió varias críticas por parte de los aficionados que deseaban ver un poco más de show. De principio a fin, cada uno de los concursantes eligió mates poco arriesgados, conocidos de sobra y esto terminó por tornar previsible la competencia y sin la emoción imaginada en un principio.
De esta manera, un nuevo fin de semana All-Star va llegando a su fin. Este domingo se llevará a cabo el partido que reúne a los mejores jugadores de la liga antes de volver a la competencia habitual, aunque con la sensación de que, cada vez más, el público disfruta menos de lo que sucede sobre la duela en los días especiales de show.
En síntesis
- El jugador Keshad Johnson, rookie de Miami Heat, ganó el concurso de volcadas de la NBA.
- El joven de 24 años saltó sobre el rapero E-40 para realizar su volcada ganadora.
- La competencia recibió críticas de aficionados por ser previsible y carecer de emoción o riesgo.





