¿FALLO CRUCIAL? Lo es, porque el contexto es desolador. (Foto: Getty)

Es más fácil culpar a Higuaín

Por: Redacción Bolavip

¿FALLO CRUCIAL? Lo es, porque el contexto es desolador. (Foto: Getty)

¿FALLO CRUCIAL? Lo es, porque el contexto es desolador. (Foto: Getty)

El fútbol es un proceso colectivo y jugarlo supone muchos más factores de los que a veces entran en el análisis. El caos en AFA es mucho más determinante que un 9 que erra goles importantes. Es, incluso, la causa.

Bélgica y la mismísima Islandia llegaron mucho más lejos de sus posibilidades por haber encarado proyectos deportivos, que van más allá de patear la pelota adentro de un arco.

Alemania hoy es una fábrica de fútbol, donde los jugadores son intérpretes claves, pero partes de un proceso integral en el que descansan, que prevalecerá más allá de nombres propios.

Sabemos que es imposible pedir que se copie y se pegue un modelo europeo, entendemos las distancias. Pero la idea misma de tener una idea ya sería gran diferencia con respecto a Argentina. No tenerla, pesa el doble. Y no solo Argentina, Brasil está sufriendo a las claras el vaciamiento de su futebol, el mejor del mundo en cuanto a materia prima.

Messi en 2008 se puso firme para que lo habiliten a ir a los JJ.OO. ¿Pero cómo esperar que Icardi, Dybala o Funes Mori jueguen esa carta? ¿Para ir a dónde? ¿A una Selección que no junta ni para armar un fútbol 5? ¿Con cuál dirigente asesorarse para esto?

Los mismos que se disputan AFA trabaron la llegada de jugadores locales al seleccionado olímpico. Un día antes de la renuncia de Martino se habían reunido a acordar el reparto de dinero de la Superliga, pero a nadie le importo la Selección, ni con la renuncia de Messi a cuestas.

No tiene sentido pensar en quién viene

¿Qué sentido tenía para Martino seguir? Era ya a esta altura un técnico de una Selección imaginaria, que había desaparecido como tal. El mensaje de Messi lo entendemos en este sentido también. Y tampoco tiene sentido pensar en quién viene.

Una Selección que hace rato solo es sostenida por DT y jugadores, que depende absolutamente de lo que estos decidan y hagan. Se juega con el esquema táctico y filosofía del técnico de turno (se va Sabella y llega Martino, encuentre usted mismo las diferencias), se arma el plantel con un grupo de amigos, se junta a los cracks y se gana por sus genialidades, así como se los responsabiliza de todo por fallas deportivas.

Al fútbol lo juegan personas, es una construcción social

Todo esto es posible ante un vacío alarmante de poder. Y alguno podrá decir que bueno, que adentro de la cancha sucede lo importante, porque esto es fútbol. Pero el fútbol es parte de la vida, al fútbol juegan personas, el fútbol es una manifestación social. Y como tal, se construye.

Un equipo se arma, y ese proceso de armado tiene consecuencias sobre el producto final. La Selección Argentina está armada sobre la ausencia. No hay hoy, ni hace rato, un sentido unificador detrás, no hay una cohesión identificable, un proyecto, no hay nada.

No hay en Argentina un sentido unificador. Hay ausencia.

No hay, hace tiempo, dirigentes que tracen una línea, no hay capacitación de formadores en un sentido particular, no hay Sub 20, no hay más proyecto de juveniles. De hecho Olarticoechea era el único DT con contrato en toda AFA, contratado para entrenar al equipo feminino. No hay hoy ni una Liga local.

El jugador que se pone la albiceleste se pone una mochila de responsabilidades. Se pone saber que de su talento únicamente depende el éxito o el fracaso, que no hay un sentido detrás que lo sustente. Y que no viene nada después de él. Y no es fácil jugar así. Menos aún en situaciones límites como una final.

O al menos es más fácil jugar sabiendo donde sostenerse. Sabiendo que uno es parte de un todo que lo supera, que uno puede lesionarse o tener un mal partido que habrá reemplazo, variantes. Que uno puede ponerse viejo que vienen camadas que imitan un mismo estilo, que pueden ser hasta mejores incluso. Que uno puede fallar un mano a mano tranquilo, ya que más tarde tendrá otro.

El jugador que se pone la Albiceleste, se pone una mochila de responsabilidades

Pero no, no hay ninguna certeza, y así es imposible. Es imposible que un DT plantee de forma correcta una final, que Messi se suelte, que Di María no se lesione, que Agüero tenga algo del crack que es, que Higuaín meta un mano a mano. Si estos jugadores de la élite mundial sucumbieron, nada indica que no lo harán los Dybalas o Icardis. Creer que ellos sí, no tiene sustento alguno más allá de la fe. Y aquí elegimos ser racionales.

¿Van a decir que todo esto no está directa o indirectamente relacionado con el caos institucional? Claro, cualquiera de estos factores puede tener otro resultado independientemente de lo que pase en AFA. Higuaín podría haberla metido o la meterá en el futuro. Icardi o Dybala pueden apuntar mejor, u otro DT puede plantear una final de forma superadora. No negamos ninguna de estas posibilidades. Pero, hasta que no se arregle lo primordial, serán todos debates de segunda mano.

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