Es increíble cómo pueden cambiar de rápido las cosas en el mundo del deporte. Hace un año a estas alturas de la temporada, los Medias Rojas de Boston eran un equipo invencible en ruta a un título de la Serie Mundial.
Ahora, el equipo dejó ir a su gerente general Drave Drombowski, quedó eliminado sin conseguir opciones para llegar a la postemporada, y las lesiones de sus mejores lanzadores han encendido las alarmas en el equipo.
Por si fuera poco, un reporte de Buster Olney de ESPN reveló recientemente que no parece que llenar la vacante de Drombowski sea una tarea sencilla para los propietarios, pues la opinión alrededor de la liga es que es un lugar “miserable” para trabajar.
Y es que, después de que el grupo de propietarios dejara ir a los dos últimos gerentes generales a pesar de haber realizado un gran trabajo, nadie quiere ser el próximo en la lista de despedidos por la franquicia.
Los patirrojos, además, tendrán muchas decisiones importantes que tomar en el verano en relación con los contratos de Rick Porcello y las situaciones contractuales de Mookie Betts y JD Martínez.
En este sentido, todo parece indicar que seguirán llegándoles respuestas negativas a Walter Henry y el Fenway Group, y tendrán que ser muy pacientes para encontrar un nuevo ejecutivo de calidad para sus oficinas.





