Mientras River se trasladaba al estadio de Boca para disputar el encuentro de ida de la final de la Copa Libertadores, un hecho más que curioso se llevó a cabo.

La policía, sin previo aviso, ingresó al vestuario visitante para revisarlo de pies a cabeza.

Es probable que los efectivos hayan buscado elementos decorativos en los interiores del lugar donde los deportistas del Millonario se cambiarán.

Cabe recordar que, argumentando que “incita a la violencia”, la organización del certamen le prohibió a Riverdecorar el vestuario para que el equipo no sienta tanto la condición visitante.