Brayan López, que carga con una dura historia de vida en sus espaldas, se sumó a las fuerzas básicas del conjunto mexicano. Fue apadrinado por el ecuatoriano Arroyo.
Brayan López Laboriel es un joven futbolista hondureño que ha tenido que superar grande dificultades a lo largo de su vida. Afortunadamente, su esfuerzo le dio frutos ya que logró sumarse nada más ni nada menos que a las fuerzas básicas de América de México.
López Laboriel perdió a su madre cuando tenía apenas seis meses de vida y nunca pudo conocer a su padre, por lo que fue criado por su abuela. El 9 de febrero de 2011 conoció a Walter Ayoví, quien le ofreció ayuda y la posibilidad de integrarse a Pachuca.
Walter Ayoví, Michael Arroyo y Oribe Peralta ayudaron a López Laboriel.
Con el tiempo, el protagonista de la historia, apodado “Tigre Pintado”, logró llegar a México y se reencontró con Ayoví, que lo ayudó todo lo que pudo. Sin embargo fue Michael Arroyo, otro ecuatoriano, quien tomó la posta y le facilitó el despegue definitivo.
“Gracias a Dios, feliz por mi primer día de entreno. Trabajaré duro por quedarme, ganarme un puesto. Los tiempos de Dios, perfecto. Gracias por el apoyo, Michael Arroyo”, escribió el propio López Laboriel a través de su cuenta de Instagram.
El joven hondureño todavía está indocumentado en suelo mexicano, pero los papeleos se harían efectivos de forma cercana para que deje de tener inconvenientes. Y, como si fuese poco, López Laboriel también recibió la ayuda de otra figura: Oribe Peralta.
+ Arroyo, el solidario: